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Educación y fatalidad

La educación es sin duda el más humano y humanizador de todos los empeños.

Educar en un arte cuya practica debe ser perfeccionada a lo largo de las generaciones y es el problema mayor y más difícil que puede planteársele al ser humano.

Educar hoy y más en nuestro medio, es una tarea de héroes sin fronteras. Un trabajo paciente y despreciado por seres sin espíritus. Caníbales de la “democracia representativa”; sin un mínimo saber que es de verdad una democracia. Nunca han sabido, ni en sus instituciones educativas se lo enseñaron que Democracia y Educación en la Grecia antigua estaban forzosamente unidas. Educar para esos habitantes era para desarrollar la democracia; la participación consciente de la comunidad  o como se dice ahora la ciudadanía o constituyente primario ; y en realidad el reto de la educación y la democracia representativa del siglo XXI es si verdaderamente las sociedades democráticas están dispuestas  a formar universalmente a ciudadanos de con la capacidad  de poder  responder educativamente en la participación política,  lo cual no consiste simplemente en prepararlos para desempeñar un trabajo que es importante, ni solo informar ala gente porque la información también es importante pero ella no sustituye al conocimiento ni ala ciudadanía.

Nuestra educación debe formar para dar autonomía al joven que se educa. Es decir, que el estudiante sea capaz de decidir y elegir su camino.

Debe formar para la cooperación, esto es, la capacidad de trabajar y entenderse con otros, es decir, lo que uno sabe, entender lo que saben los demás.

Formar también, para la participación, lo que significa que en la política no quede reducida a un pequeño grupo, como esta ahora en supuestos partidos mediocres tanto como de derecha como de izquierda o centro que solo busca enriquecimiento ilícito; sino que el nuevo ciudadano se implique en el plano de su barrio, de su pueblo, de su ciudad, de su país entero en la gestión democrática.

Y, por supuesto formar para la solidaridad y poder así, comprender que las riquezas humanas son riquezas sociales. No son nada por un ser superior o un rey poderoso.

En nuestro medio, la educación debe ser el elemento igualador por excelencia, en lucha contra la fatalidad social, que hace que el hijo del pobre siempre tenga que ser pobre; que el hijo del ignorante siempre tenga que ser ignorante. Recordemos que el que vive en el desierto, camina tropezando, vive muerto. Como se puede leer y estudiar en la Cartilla Alegría de leer N° 3 Es por eso por lo que la educación es la única arman que rompe ese círculo y hace que el hijo del que no sabe pueda saber y el hijo del que solo puede trabajar en labores meramente serviles o casi esclavizantes, pueda optar a cargos más importantes en la sociedad.

Como entre nosotros se practica una falsa democracia, porque no está unida a la educación, que siempre viviremos bajo el temor permanente de la influencia de los ignorantes como lo estamos viviendo; y esta es la incapacidad de pensar, de comprender lo que los otros dicen; la imposibilidad de hacer explicitas nuestras demandadas sociales a los demás. Y comprender la de ellos, de ahí que nos compran el alma en todas nuestras elecciones que son corruptas utilizando descaradamente  las nuevas tecnologías .por ejemplo la utilización de cámaras del celular o bolígrafos que se las entregan al votante para ir seguro o la compra de “paquetes” que están más elaborado porque se necesitan contar con el personal cómplice de la registraduría etc,etc y porque: “todo se vende este día/ el dinero todo lo iguala/ la corte vende su gala/ la guerra su valentía/ y hasta la sabiduría/ vende la universidad “(Luis de Góngora).

Para mejor argumentación consultar a

NUSSBAUM, Martha C. Emociones políticas. 2014

____________Sin fin de de lucro. Por que la democracia necesita de las humanidades, 2010.

Garces, Mariana, Filosofía inacabada, 2015.