Momento en el que la muerte es vencida por el Garabato.
Momento en el que la muerte es vencida por el Garabato.
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Cristian Mercado

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En el Carnaval de la vida, el Garabato rindió tributo a los que el Covid-19 se llevó

Garabato Libre cumple 25 años de participación en la fiesta.

En el Carnaval de la vida volvieron a enfrentarse. El garabato y la muerte, una batalla sin precedentes y especial, en plena Gran Parada de Tradición.

La muerte se abre paso por el carril central. Es Ricardo Sierra, exrey Momo del Carnaval 2018. 

El exrey Momo 2018 y director del Garabato Libre, Ricardo Sierra.

Garabateras y garabateros se hicieron a un lado en el Cumbiódromo de la Vía 40. La muerte los amenaza con la guadaña y su imponente vestuario, el cual intimida.

Diálogos y burlas de la muerte, pero en escena aparece el caporal, Julio De León, con su bastón blanco.

Libran una "batalla" tremenda ante la mirada de los espectadores. Una lucha frontal, con sus mejores armas, en la que triunfó la vida sobre esa muerte, esa que nos azotó en el último año y medio.

El caporal Julio De León se enfrentó a la muerte, personificado por el exrey Momo, Ricardo Sierra.

Garabateros y garabateras rodearon a esa muerte que fue suprimida en el escenario improvisado, bajo un sol implacable.

Los aplausos no se hicieron esperar por parte del público.

Homenaje

El Garabato Libre, dirigido por Ricardo Sierra, cumple 25 años de participación en el Carnaval, y en esta edición especial le rinde tributo a los que no están, a los que el Covid-19 se llevó.

"Dos músicos y un bailarín se fueron y hoy desfilamos y bailamos por ellos", afirmó Sierra a Zona Cero.

El exrey Momo 2018 y director del Garabato Libre, Ricardo Sierra.

El exrey Momo duró más de 40 minutos para completar el maquillaje de la muerte. Imponente y temerario. Lucía un vestuario negro, con una capa dorada y morada. Además de una corona de huesos y por supuesto la guadaña.

Sierra bailó como si fuera la primera vez, gonzándose este Carnaval especial, que tuvo una preparación distinta. El resultado fue este desahogo.

"Nos preparamos para rendir un tributo. Es un Carnaval que renace", puntualizó en diálogo con este medio.

Dos muertes en la Vía

No obstante, Ricardo no fue la única muerte derrotada en la Gran Parada de Tradición.

Kike Osorio, disciplinado en el momento del maquillaje para personificar a la muerte.

'Kike' Osorio personifica al personaje desde hace tres años, cuando el director del Garabato Libre le preguntó si le gustaría hacerlo.

"El Covid-19 ha partido en dos la historia. Esto es un reiniciar. Estar aquí es un triunfo sobre la muerte. Muchos compañeros fallecieron y hoy bailamos por ellos porque sé que donde se encuentren, también están disfrutando este Carnaval", indicó el egresado de Comunicación Social.

Vino desde Bogotá después de año y medio, para que un compañero garabato le hiciera el maquillaje en el rostro durante media hora. Pintura blanca y negra, pinceladas iban y venían, y un vestuario para recorrer una vez más la Vía 40, con su guadaña.

Fueron dos muertes las que bailaron por la vida, en un contraste bastante marcado.

Kike Osorio lleva tres años personificando a la muerte.

La danza del garabato es una lucha entre la vida y la muerte. Esta última se lleva a los danzantes, pero el triunfo fue para los que siguen en pie, que salieron en este Carnaval a salvaguardar la tradición, por aquellos que ya no están.

El mejor tributo posible quedó plasmado en el Cumbiódromo de la Vía 40, en un desfile de la Gran Parada que será recordado en la memoria de los barranquilleros por su particularidad.

Los garabateros derrotaron a esa muerte, una escena que representó a todos los presentes, pues los que gozan este Carnaval son sobrevivientes de un virus que también vencieron.

La muerte vencida por los garabateros.

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