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5:00 am. Jueves 24 de Noviembre de 2022
Opinión
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El orgasmo es la cereza del pastel en toda relación sexual; sin embargo, algunas veces no pasa y no quiere decir que algo malo pase; sencillamente, no siempre se van a provocar orgasmos pirotécnicos y alucinantes.

La buena noticia es que investigando un poco encontré una técnica sencilla y además divertida que les permitirá experimentar, #sinrecato, orgasmos intensos tanto para ellas como para ellos.

Esta técnica se conoce como edging, o se llama el borde; es decir, estás al límite. Es posible que la hayan practicado sin darse cuenta y consiste en controlar el momento de la excitación; es decir aguantar el orgasmo para que llegue uno más explosivo.

Consiste en parar y dejar pasar unos minutos, pero tampoco mucho tiempo, solo hasta que esa sensación que va a llegar pase y volver a estimular. Esta técnica la  pueden lograr hombres y mujeres.

Al comienzo puede resultar complicado, se trata de que la sangre se dirija a la pelvis y los genitales, sensibilizando esta zona como lo explica la sexóloga Courtney Claman: “Hay un aumento en el flujo de sangre hacia el área pélvica cuando se detiene el orgasmo y se continua la estimulación. Cuando pensamos en el flujo de sangre, generalmente, pensamos en una erección masculina. Pero las mujeres tienen “erecciones” en el clítoris y los edging crean una erección más fuerte tanto para hombres como para mujeres”.

Para lograr esta técnica deben tener en cuenta lo siguiente:

El tiempo lo controla cada persona, así que la mejor manera de experimentarlo es practicarlo a solas, por ejemplo, cuando se masturbe y siente que está excitado a punto de un orgasmo, debe parar varias veces y así va midiendo el tiempo que lo lleva al orgasmo final.

Utiliza un dildo, o vibrador, para practicar a solas y cuando estés con tu pareja, todo será más sencillo y quedarás como un experto (a) en orgasmos.

No hay estudios científicos que demuestren que esta práctica sea perjudicial para la salud. Por el contrario, en la variedad está el placer y gracias a el edging, hay mayor libertad y creatividad para llegar al orgasmo.

La práctica hace al maestro, así que no se frustren si no lo logran las primeras veces, lo más importante es disfrutar de cada encuentro sexual, sin tener la exigencia de llegar a un orgasmo.

El edging tiene muchos beneficios para las relaciones sexuales porque permite alargar el encuentro y rompe con la rutina y los acerca y conecta como pareja.

En el caso de los hombres que tienen eyaculación precoz, esta práctica les permite conocer su cuerpo y saber cuál es el momento de parar, lo que podría mejorar su disfunción.

En términos de sexualidad, cada pareja escribe sus propias reglas y la técnica del edging puede complementarse con otros juegos sexuales como el BDSM (Bondage, Disciplina, Dominación, Sumisión, Sadismo y Masoquismo).

Por desconocimiento y tabú, los juegos sexuales como el BDSM en realidad no son prácticas perversas, se trata de métodos en los que la confianza, el conocimiento mutuo y la comunicación son necesarios y, por supuesto, no podrían hacerse si no existen normas claras que cada pareja establece bajo consentimiento explícito.

El controlar el orgasmo del otro, como ocurre en el edging puede resultar un juego de dominación no solo novedoso y divertido sino muy excitante. El que es controlado, tendrá una fuerte sensación de sumisión y de estar bajo el control de la otra persona.

Solo puedo concluir que relájense y disfruten, el placer no debe ser programado, de vez en cuando jueguen, exploren y experimenten técnicas nuevas que llevarán su vida sexual al nivel #sinrecato.

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