Unimetro
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10:20 am. Viernes 16 de Julio de 2021
Opinión
10:20 am. Viernes 16 de Julio de 2021

Horroroso, vergonzoso y no sé qué otro calificativo podríamos endilgarle a ese llamado equipo Junior que la noche del miércoles nos hizo  ver internacionalmente como un convidado de piedra que no debería hacer parte de los participantes en la Copa Suramericana.

Es sin duda, uno de los partidos más pobres y vergonzantes que haya podido realizar el cuadro rojiblanco en muchísimos años en el propio estadio de nuestra ciudad. Frente a Libertad, del Paraguay, Junior dio la verdadera muestra de su raquitísimo nivel competitivo. No es solo la derrota, es también la humillante goleada y triste nivel futbolístico que nos hace presagiar lo que seguiría siendo el rotundo fracaso que dejó el semestre pasado.

Para el técnico Amaranto Perea, una derrota más, la séptima de torneos al frente del equipo que se presumió como el de mejor conformación nacional por los jugadores que se involucraron el año pasado. El equipo parece seguir arrastrando la debacle reciente a la que el técnico justificó y pretende seguir justificando bajo frases distractoras como  “vamos a seguir trabajando para corregir los errores”.

Esta vez, ningún argumento puede justificar la derrota ante un rival que tampoco mostró nada extraordinario a excepción de aprovechar, como en efecto lo hizo, los garrafales errores de una defensa que “nunca existió” con un medio campo plagado de ineficiencias y de un arquero capitán con muestras de verdadero novato. Increíble que jugadores como Mena y Fuentes, que  mediocampistas como Larry y Didier estuvieran adormecidos y paquidérmicos en el manejo del balón  y que un veterano como Sebastián Viera lucieran sin distancia e imprudente.  Y, desesperante que jugadores como Hinestroza especialmente y a pesar de su gol, se dediquen a jugar hacia atrás cuando están proyectados y más cerca del arco contrario.

El jueguito con el que terminó Junior el torneo anterior, con lentitud extrema, con pases en demasía y poca velocidad en los desplazamientos a lo que se suma el estar alejado del tiempo y del espacio cuando se avanza a territorio rival fue ante Libertad la fiel copia del semestre anterior.

En una nota anterior publicada en Zonacero, preguntaba si este Junior resultaría menos que el del torneo inmediatamente anterior. Creo que la respuesta la comenzó a dar este equipo que actuó frente a los paraguayos. Y no creemos que sea con los Bocanegra y Cristian Martínez y con Juan Sebastián Herrera y José Muñoz, que se vayan a lograr mayores éxitos que la vez pasada.  No son los verdaderos y grandes refuerzos que la hinchada esperaba. La salida de dos referentes como Teófilo y Miguel Borja, obligaba a la contratación de refuerzos de igual o mejores condiciones.

Aún así, lo mostrado el miércoles ante el rival paraguayo fue increíblemente desesperante y muy preocupante. Junior lució como un equipo de barrio; y lo peor, la mayoría de sus jugadores lucían desinteresados en ganar el partido. Puede resultar bastante atrevido, pero ese es el criterio no solo de quien esto escribe sino de muchas personas que así me lo expresaron.  

Junior fue en este encuentro un desorden total, un mar de confusiones, sin brújula direccional, un caos en todas sus líneas y lo peor, sin intentar siquiera ejercer la presión que la localía podía brindarle. Fue fácil presa de un rival que sin mostrar mucho, entendió que el cuadro rojiblanco no estaba en condiciones para afrontarlo. Por encima de entender que este fue un primer juego del plantel que ni siquiera tuvo en la pretemporada un partido de preparación, la percepción que dejó el equipo es que para este segundo semestre las posibilidades de llegar a disputar la décima estrella parecenmucho más lejanas.  Y, aunque se dice que se busca un verdadero volante creativo que le dé al plantel más fortaleza y argumento futbolístico, de nada serviría si no existe vocación y pundonor para defender la camiseta. 

No quisiéramos saber que este remedo de equipo del miércoles frente a Libertad, será el mismo que va afrontar desde este sábado el torneo de la liga profesional de Colombia. No quisiéramos creer que sea este técnico Amaranto Perea, preparado futbolísticamente con la actualidad y modernismo del conocimiento europeo el que nos va a llevar con buen viento y buena mar. Ojalá estemos equivocado, pero las muestras seguidas que nos ha dado el entrenador Perea nos hace ser escépticos y poco creyentes en el éxito de nuestro equipo.

 

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