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5:00 am. Jueves 17 de Junio de 2021
Opinión
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Aunque la sociedad haya avanzado en muchos aspectos como la ciencia, la tecnología, las comunicaciones, la cultura y el pensamiento, el sexo sigue siendo un tema tabú en el Siglo XXI. Al sol de hoy se habla de sexo con un poco de libertad, pero sigue primado la timidez y prevención en el tema.

En un interesante artículo de Barbara Montes, especialista en educación sexual y sexualidad, se atreve a definir varios tipos de relaciones de parejas que van desde la monogamia tradicional hasta relaciones abiertas como el poliamor, como rompiendo esquemas tradicionalistas.

“Conocer los diferentes modelos de relaciones puede hacer que nos planteemos nuestro propio modelo de relación, cuestionando las preferencias que teníamos hasta ahora y ayudándonos a abrirnos a otras posibilidades. O como mínimo nos ayudará a ser más tolerantes hacia otras formas de entender las relaciones diferentes a la propia”, comenta Montes.

La experta habla del concepto de orientación relacional, el cual explica como el modo en que se establecen relaciones sexo-afectivas con otras personas, de acuerdo como se sienten y hacia quien se siente.

Esta clasificación puede ayudar a visibilizar otras opciones y explicar la diversidad que puede existir entre dos personas que se aman y se comunican:

1.Monogamia o relación cerrada: Es aquella en la que la pareja requiere de exclusividad tanto afectiva como sexual. Se dividen en:

Monogamia tradicional o ideal: En este tipo la pareja no puede sentir emociones afectivo-románticas fuera de la relación, ni sentir atracción por otras personas. Se resume en que “solo tienen ojos el uno para el otro”, un concepto poco realista.

Monogamia realista: En este tipo, la pareja puede fijarse o sentir atracción por otras personas e incluso comentarlo con su pareja, pero, aun así, deciden estar con una sola persona.

2. Relaciones abiertas o no monógamas: Son aquellas parejas en donde se rompe con la exclusividad afectiva y sexual, o ambas. Puede tratarse también de relaciones entre varias personas o permitir relaciones sexuales fuera de ese núcleo.

En este tipo de relaciones, ambas partes pueden tener relaciones esporádicas con otra persona, porque consienten la libertad sexual. Aquí se enmarcan:

El poliamor: Concepto que ha empezado a usarse en muchas parejas. Significa mantener más de una relación íntima y amorosa que puede ser o no sexual, y que puede ser duradera y simultánea con varias personas.

Este tipo de relaciones se logran con el pleno consentimiento y conocimiento de todas las partes involucradas y suelen ir más allá del aspecto físico y sexual. Tiene clasificación:

Poliamor jerárquico: Se tienen varias relaciones al tiempo con una relación que es la principal.

Poliamor no jerárquico: En este tipo todas las relaciones están al mismo nivel. No existe una relación principal que esté por encima de ninguna, sino que todas ellas tienen la misma importancia.

Polifidelidad: Son personas fieles dentro de un círculo de varias personas (normalmente más de dos) que deciden no abrirse a nadie más. Ninguna de las partes mantendrá otras relaciones.

Relaciones del tipo triángulo: Es otro tipo de relación abierta en la que una de las partes tiene una relación con las otras dos personas, pero estas dos no tienen relación entre sí.

Anarquía relacional: Se pueden relacionar con muchas personas de manera simultánea, siendo estas relaciones diferentes entre sí. Cada relación se establece de manera natural, de forma respetuosa, sin priorizar unas sobre otras.

Swingers: Son aquellas parejas que participan y practican el intercambio de parejas de manera habitual. El termino viene del inglés swing que significa ‘columpio’. Aunque suene contradictorio, estas parejas tienen una relación estable en la que consienten tener relaciones con otras personas o parejas también swingers.

El intercambio de parejas es un estilo de vida que se replica con más frecuencia, según analistas de la tendencia. Hay clubs de parejas swingers, aplicaciones móviles o grupos privados en los que se acuerdan los encuentros con antelación.

De acuerdo con Montes no existe un tipo de relación mejor que otra, sino el tipo de relación que funcione mejor para cada persona: “Una vez que conozcas todas las opciones y alternativas, piensa con qué tipo de modelo relacional te sentirás más cómoda y comunicárselo a las personas con las que te relaciones. La comunicación y la honestidad siempre serán las mejores bases para cualquier tipo de relación”, afirma.

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