El presidente de Estados Unidos, Joe Biden.
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EFE

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Académicos pidieron a Biden retirar respaldo a fumigación aérea en Colombia

Aseguraron que la decisión "no podría haber llegado en peor momento".

Más de 150 académicos pidieron al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, abandonar el apoyo al regreso de la fumigación aérea con el herbicida glifosato para combatir los cultivos ilícitos en Colombia y aseguraron que la decisión "no podría haber llegado en peor momento".

Académicos expertos en drogas, seguridad y política medioambiental de Colombia, Estados Unidos y otros países enviaron una carta a Biden en la que le pidieron que reconsidere "su apoyo a la fumigación aérea", una "campaña equivocada" del presidente colombiano, Iván Duque.

Los firmantes invitaron a la Administración Biden a señalar al Gobierno colombiano "la necesidad de priorizar la sustitución voluntaria de cultivos, junto con enfoques basados en el desarrollo para generar oportunidad económica en áreas profundamente afectadas por economías ilícitas y violencia".

Colombia recibió el pasado 1 de marzo la certificación de Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico, decisión por la que celebró que el Gobierno estadounidense hubiera destacado la necesidad de utilizar "otros mecanismos como la aspersión con precisión" para atacar los cultivos de coca.

Oposición al glifosato 

Los expertos cuestionaron que el expresidente Donald Trump hubiera intensificado las demandas a Colombia para que reanude la fumigación con glifosato, herbicida del que se "ha demostrado que presenta importantes efectos para la salud y el medio ambiente".

"Al respaldar la fumigación, su Administración respalda implícitamente al legado dañino del expresidente Trump en Colombia", escribieron al destacar que "el glifosato está siendo restringido o prohibido a nivel mundial, ya que los estudios científicos muestran que la exposición a los agentes activos causan cáncer, abortos espontáneos y enfermedades respiratorias".

Esa presión sobre el Gobierno colombiano, dijeron, desafía las leyes del país y la decisión de la Corte Constitucional de suspender el programa de fumigación aérea, en 2014, luego de reconocer las consecuencias adversas asociadas con esa práctica.

A mediados de 2015, durante la Presidencia de Juan Manuel Santos, el Consejo Nacional de Estupefacientes (CNE) acató la sentencia del Alto Tribunal que dos años después emitió un nuevo fallo en el que estableció que sería posible reanudar las aspersiones si el gobierno cumple con seis condiciones.

Apoyo a la situación voluntaria 

Los académicos además citaron estudios que, según argumentaron, demuestran que el glifosato de hecho es ineficaz para eliminar los cultivos ilícitos, y en ese sentido respaldaron la sustitución voluntaria por ser más efectiva y menos costosa.

"La fumigación también causa una severa destrucción ambiental, lo que contribuye a la deforestación y pérdida de biodiversidad en los ecosistemas vulnerables de la Amazonía y Los Andes", explicaron sobre los daños "devastadores" en la vida silvestre y las fuentes hídricas.

Plantearon que trabajar junto con las comunidades para desarrollar economías legales sostenibles no solo es lo correcto, sino que es fundamental para poder revertir los efectos del cambio climático.

"El espíritu del acuerdo de paz colombiano de 2016, respaldado tan fervientemente por la administración Obama-Biden, no vio espacio para la fumigación aérea, relegando la erradicación a una estrategia de último recurso cuando todas las demás estrategias de sustitución voluntaria hubieran fracasado", anotaron.

Señalaron también que el Plan Colombia respaldado por Estados Unidos fue un fracaso antinarcóticos, en gran parte debido a su excesivo énfasis en la fumigación.

EFE

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