Rechazo de la Iglesia Católica al Suicidio Médico Asistido.
Rechazo de la Iglesia Católica al Suicidio Médico Asistido.
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"Somos responsables de la vida": Obispos de Colombia sobre "suicidio asistido"

La Iglesia Católica hace un llamado a las autoridades del país para que, siendo consecuentes con el valor inviolable de la vida humana.

En un mensaje difundido por la Conferencia Episcopal de Colombia, los obispos del país manifiestan que reciben con dolor la decisión de la Corte Constitucional de Colombia de favorecer el Suicidio Médicamente Asistido (SMA).

"Los Obispos de Colombia queremos manifestar nuestra cercanía espiritual a todos, entendiendo que no basta con decir, “ánimo, la vida es bella”, sino que es importante traducir el amor de Cristo en gestos concretos de oración, afecto, servicio y acompañamiento frente al dolor, como el buen samaritano del Evangelio (Cf. Lc 10, 25-37), que curó las heridas de su hermano necesitado, con entrañas de misericordia, usando el “aceite del consuelo y el vino de la esperanza”, se lee en el comunicado.

La misiva está firmada por el presidente del CEC, monseñor Luis José Rueda Aparicio, arzobispo de Bogotá; monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, Arzobispo de Popayán y Vicepresidente de la Conferencia Episcopal y monseñor Luis Manuel Alí Herrera, obispo auxiliar de Bogotá y Secretario General de la Conferencia Episcopal.

Agregan: "La Iglesia Católica hace un llamado a las autoridades del país para que, siendo consecuentes con el valor inviolable de la vida humana, conforme lo consagra la Constitución colombiana (art. 11), las decisiones que se tomen estén encaminadas a su protección, defensa y cuidado y no a su destrucción".

Y que "como sociedad estamos llamados a recibir la vida y a conservarla con gratitud; a elegir, en toda circunstancia, los medios necesarios humanos, científicos y espirituales para rodearla de sentido y valor".

"A las personas que sufren, a las familias y a todo ser humano, los exhortamos a rechazar la tentación, a veces inducida por los cambios legislativos, de usar la medicina para producir la muerte", sostienen.

Para los obispos, "ningún agente sanitario puede ser forzado a colaborar en la muerte de otros; su conciencia se lo impide. Se ha de garantizar siempre el derecho fundamental a la Objeción de conciencia personal, así como a que sean salvaguardados los principios de la misión y visión de las Instituciones conforme a su naturaleza, que las identifica en favor de la vida".

"Entendemos que, a partir del principio de la dignidad humana, no existe el “derecho fundamental a la muerte digna”, sino el derecho a la vida. Los pastores de la Iglesia reiteramos, por tanto, nuestro compromiso de ser proclamadores del Evangelio de la vida y la esperanza", concluyen.

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