En el CDI Nueva Esperanza se robaron y destruyeron el cerramiento trasero.
En el CDI Nueva Esperanza se robaron y destruyeron el cerramiento trasero.
Foto
José Granados

Share:

En Soledad, la absurda historia de 2 CDI abandonados que impide atender a 600 niños

Olvidados por la administración municipal.

Por José Granados Fernández
Twitter @JoseGranadosF

Octubre 24 de 2021. Micrófono, cámara… acción. En las imágenes, el actor principal es el alcalde de Soledad, Rodolfo Ucrós, a quien se le escucha sacar cuentas exactas y da órdenes a los secretarios de Gestión Social, Deiver Conrado, y de Obras, Jaider Molina, así como al director del Edumas, Carlos Consuegra, sobre la recuperación del Centro de Desarrollo Infantil Nueva Esperanza en diciembre para que comenzara a funcionar en enero:

 

 


Tres meses después de esa puesta en escena al frente del CDI con el propósito de apaciguar las críticas de la comunidad en ese momento, el olvido de la administración Ucrós es tan evidente que en estas instalaciones ha sucedido lo contrario a lo que el mandatario anunció en el video: todo está abandonado, oxidado y enmontado, con perjuicio directo para 300 niños, hijos de familias de escasos recursos económicos, que tampoco serán atendidos por ahora.

La historia fallida de la costosa infraestructura comenzó en la administración de Franco Castellanos, quien la dejó a medio construir.

 

 

El abandono es total en el CDI Nueva Esperanza.

En diálogo con Emisora Atlántico y Zona Cero.com, el veedor Jairo Velásquez dijo que, ante la necesidad de cupos en Primera Infancia -niños de 0 a 5 años-, durante la alcaldía de Joao Herrera, tras varios debates sobre si terminaban o no la obra, en aplicación del Conpes 3887, invirtieron $1.600 millones; y asegura que, después de ser refugio de marihuaneros o sitio de violaciones sexuales, el CDI reparado y terminado fue entregada por Erika Escaf, secretaria general, el 28 de diciembre de 2019, pocas horas antes de que comenzara el gobierno Ucrós.
 

 


Luego de una inversión total de casi $3.500 millones en las dos pasadas administraciones, según las cuentas de Velásquez, por el abandono del actual gobierno comenzaron a robarse los tubos del cerramiento trasero; destruyeron también el muro de cemento; las oxidadas mallas del cierre perimetral se están cayendo y uno de los vecinos tomó como suyo parte del terreno del Centro de Desarrollo.

Como si nadie cumpliera las órdenes de Ucrós, la maleza creció tanto que abarca todo el CDI. El monte, hoy seco por el verano, cubrió todas las áreas exteriores y se tragó una fuente de agua decorativa y el único juego infantil instalados en el patio central. Ni para podar una maleza es eficiente el Edumas.

 

 

La maleza se tragó todo. Nadie entiende cómo dejan destruir una obra tan costosa.

La comunidad de Nueva Esperanza, populoso sector que en Soledad referencian porque allí está el megacolegio ‘Nobel Juan Manuel Santos’, se queja porque el CDI abandonado es “otro símbolo de la negligencia municipal”.

Por eso crecen los cuestionamientos. El dirigente comunal Wilmer Montero Pérez critica la “ausencia” del alcalde Rodolfo Ucrós:
 

 


Así como Montero exige pronta solución por el perjuicio que sufren las familias del sector, en especial las madres cabeza de hogar que no pueden salir a trabajar, la también dirigente comunal Zuleima Saumeth dice que, por lo menos, tiene 190 niños identificados que requieren de cupo en un Centro de Desarrollo Infantil. Atenderlos ha sido imposible.

 

 




El caso de Normandía 

El otro Centro de Desarrollo Infantil cerrado y abandonado, donde la mugre, el óxido y las basuras exteriores reinan, es el de Normandía. Allí, otros 300 niños soledeños son perjudicados por la administración municipal.

Emisora Atlántico y Zona Cero.com constataron que, a pesar de lo que prometió en octubre pasado el secretario de Desarrollo Social, Deiver Conrado, de que el CDI sería abierto en diciembre, todo fue mentira.

 

 

Una enorme pila de desechos de construcción está amontonada frente al CDI Normandía que está cerrado.

En declaraciones a este medio de comunicación para contestar denuncias del concejal Bryan Orozco, Conrado dijo que estaba lista una licitación y anunció un trabajo con los padres de familia para reabrirlo.
 

 


Eso que anunció Conrado fue otro engaño contra los niños soledeños. Hoy, también tres meses después, en el CDI Normandía el polvo y las telarañas se acumulan en los salones de las tres edificaciones, que tienen un moderno diseño circular, obra del laureado arquitecto barranquillero Giancarlo Mazzanti.

A través de las mugrosas ventanas pueden verse las colchonetas curtidas amontonadas una sobre otra, agua estancada, pisos sucios en el interior y cuarteados en el exterior.

El veedor Jairo Velásquez alerta que “hay un techo que amenaza con caerse”, y revela que “le han hasta cortado la luz porque no la pagan”.

Ante este abandono, la pregunta que surge es: ¿el CDI Normandía tiene algún operador asignado al que le estén pagando por no atender a los niños?

 

 

El deterioro de la estructura de CDI Normandía es evidente.
 

“No está en funcionamiento hace meses”, denunciaron vecinos a Emisora Atlántico y Zona Cero.com. Allí solo hay un vigilante que duerme plácido, arrullado por los vientos alisios de enero. Afuera, sobre la carrera 24 un buen samaritano clavó un aviso artesanal: Prohibido botar basura, se lee en letras negras, pero es lo que menos respetan, porque en un costado del CDI se acumula una enorme pila de desechos de construcción.

Lo paradójico y absurdo de estas historias de Centro de Desarrollo Infantil abandonos en Soledad es que este municipio, de acuerdo con el Plan de Desarrollo del alcalde Rodolfo Ucrós, tiene un déficit de 38.681 cupos de Primera Infancia. Niños que no son atendidos.

Por el daño social que produce, encontrar tanta negligencia es doloroso.

Más sobre este tema: