Así avanza el cambio de gramilla del estadio Metropolitano.
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Hansel Vásquez.

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¿Puede pasarle a la grama del Metro, lo mismo que a la del Campín?

El contratista, que es el mismo, responde ante las críticas recibidas por el estado de la cancha de Bogotá.

El gerente de la firma Equiver, que trabaja las gramillas de los estadios de Bogotá y Barranquilla, explicó la razón por la cual una vez entregada la cancha de la ‘Arenosa’ no pasarán los mismos desprendimientos que ocurrieron el fin de semana en la capital del país.

Transcurría el minuto 44 de la primera mitad en el estadio el Campín de Bogotá, cuando el delantero de Millonarios Andrés ‘Manga’ Escobar se escapó a todo velocidad por la banda derecha buscando la portería sur del escenario deportivo.

En ese momento, el atacante aplicó un frenón para librarse la marca de un jugador del Deportivo Independiente Medellín. Fue en ese preciso instante que desató el escándalo: un enorme trozo de grama se levantó del piso.

Los de remoción de la grama fueron los primeros en iniciar.

La magnitud del bache que se abrió en el campo fue tal, que alarmados los aficionados y prensa en Bogotá procedieron a cuestionar que cómo era posible que una cancha recién entregada y que había sido tratada durante los últimos meses, en el primer partido presentara estas situaciones.

La empresa contratista del campo es la misma que este domingo inició las obras de intervención de la cancha del estadio Metropolitano: la firma Equiver, que a través de su gerente, el ingeniero Juan Carlos Salamanca le explicó a Zona Cero qué fue lo que pasó en Bogotá.

“Fue un campo que se hizo en tiempo récord. Se trató de hacerlo lo más rápido posible y todavía estaba en proceso, no estaba listo en el aspecto de fecha, pero estaba preparado para jugar”, dijo el ingeniero.

El tema sintetizado es el siguiente: no había canchas disponibles cerca de Bogotá para adelantar el partido entre Millonarios vs. DIM y aunque al campo de juego del Campín le faltaban de 15 a 20 días, luego de verificar que la cancha tenía los porcentajes de rebote y velocidad adecuados, se procedió a dar vía libre al partido.

“La situación obedece a que el campo estaba en proceso de enraizamiento. Se analizó parte técnico y se determinó que podía utilizarse. En los últimos días llovió fuerte pues la cancha estaba blanda. El sector que más se afectó fue el del arco norte que fue la última que se sembró. Al segundo tiempo se detectó el problema, se hizo el cambio en el sector y se pudo jugar el partido sin ningún problema”, detalló Salamanca.

En ese sentido, la lluvia y el tiempo fue el principal problema y aclaró que en pocos días el campo quedará completamente enraizado.

Pero aquí es cuando llega la pregunta que trasnocha a los ‘curramberos’: ¿Acaso es que en Barranquilla no llueve? ¿O es que el agua de acá no moja? Mejor dicho ¿Puede pasarle a la grama del Metro, lo mismo que a la del Campín?

Los tapetes de grama serán trasladados a otro campo de la ciudad.

“No. Son situaciones totalmente diferentes”, respondió Salamanca a las dudas y procedió a explicar todos los factores que hacen que la situación del Metropolitano sea mucho más favorable.

“Aquí estamos en una zona cálida, donde después de una lluvia sí sale el sol, y hay una transpiración mucho más alta. Los campos tienden a secarse mucho más rápido que en la tierra fría”, expresó.

Así mismo que las especificaciones de la grama, del tipo bermuda 419, se presta para una adaptación rápida al clima del Caribe.

“El tipo de grama es totalmente diferente, aquí se siembra sobre arena que son materiales mucho más 'drenantes' que lo que se colocaría en Bogotá, donde necesita de un poco más de capa orgánica para sobrevivir”.

Se espera que en marzo del año entrante la cancha este en servicio.

Además el método será diferente, porque en Bogotá se quitó una gramilla para tratarla y luego resembrar, mientras que acá se instalará una completamente nueva.  

“La grama bermuda 419, que es la que se coloca acá, está montada sobre arena y permite mucha más permeabilidad con el agua y su tejido es mucho más fácil de tratar”, cerró.

Tras estas precisiones, Salamanca y su empresa Equiver expresan que el terreno de juego no tendrá inconvenientes para los partidos de Junior y de la Selección Colombia.

La instalación de la grama del estadio Metropolitano se desarrollará en un periodo de más 105 días, en turnos continuos con más de 40 trabajadores y con una inversión de 900 millones de pesos. El trabajo se adelantará por sectores, de tal manera de garantizar que no haya inconvenientes con las lluvias.

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