Antonio Julio De la Hoz, entrenador barranquillero.
Antonio Julio De la Hoz, entrenador barranquillero.
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El Espectador, Caracol Radio y Desdemiarquería.

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¿Dónde están las niñas adoptadas por Atlántico en los Juegos Nacionales de 1974?

Marta y Sandra fueron rescatadas de la pobreza por Antonio Julio De la Hoz.

La más reciente edición de la Revista Olímpica rescata en sus páginas un extraordinario hecho de solidaridad, pero al mismo tiempo, un relato que enmarca la pobreza a la fue sometida la población colombiana durante la década de los 70’s por los múltiples conflictos sociales.

El relato del veterano periodista Alberto Galvis para el Comité Olímpico Colombiano, revive el gesto realizado por el legendario entrenador de fútbol barranquillero Antonio Julio De la Hoz, durante los Juegos Deportivos Nacionales Pereira 1974, hace ya 48 años.

“Este es un ejemplo de los valores que encierra el deporte. Ocurrió durante los Juegos Nacionales de 1974, en Pereira. Los protagonistas fueron Antonio Julio de la Hoz, entrenador del equipo de fútbol del Atlántico, y dos niñas que el equipo adoptó y se llevó para Barranquilla, con el fin de ayudar a su madre, en medio de la pobreza que padecían”, dice el texto del Comité Olímpico Colombiano.

La historia publicada por la Revista Olímpica va de la siguiente manera:

El lunes 22 de julio de 1974, durante la celebración de los Juegos Nacionales de Pereira, a las 8:00 de la noche, comenzó una historia de dolor, amor y solidaridad, que tuvo como protagonistas a los integrantes de la delegación de fútbol de Atlántico.

A esa hora, una mujer y sus dos hijas llamaron a la puerta del camerino de Atlántico, en el estadio Hernán Ramírez Villegas. Abrió el entrenador Antonio Julio de la Hoz, quien observó un conmovedor cuadro: una atribulada madre pidiendo algo de comer “por amor a Dios”, para ella y sus hijas, Marta y Sandra Patricia, de 6 y 4 años, respectivamente.

No solo De la Hoz se conmovió. También el kinesiólogo Esteban Pérez y todos los jugadores, que escucharon atentos el relato de la historia de un hogar destrozado por la violencia, que dejó a la madre con sus hijas en la calle y a la deriva.

Quince minutos después del relato, Cecilia Castañeda de Bejarano, la madre, escuchó sorprendida una decisión tomada por unanimidad por el equipo de fútbol del Atlántico: las dos niñas serían adoptadas cuando terminaran los juegos, pero primero, se convertirían en las mascotas del equipo de fútbol que participaría en los juegos.

Con la aprobación de la madre, las dos pequeñas fueron vestidas con uniformes rojos del equipo e incorporadas a todas las actividades. Las dos pequeñas pronto se ganaron el aprecio de los jugadores por su simpatía y gracia, no obstante, las diferencias de gustos entre ellas, nacidas y criadas en un ambiente paisa, y sus benefactores, dicharacheros y alegres como las gentes de la costa norte colombiana.

“Somos dos madrileñitas/ que venimos de Madrid/ somos ambas chiquiticas/ pero sabemos sentir”.

Fue una de las estrofas declamadas por Marta y Sandra Patricia, en un repertorio que fue ampliado durante los juegos, para cantar coplas como

“Se va el caimán, se va el caimán, se va para Barranquilla”.

“Nos llevaremos las niñas", dijo Antonio Julio de la Hoz. "La madre ha aceptado que las adoptemos y haremos los trámites legales para que esto se cumpla. Nos encargaremos de lograr que ellas sean personas útiles para nuestra sociedad”.

Y así se hizo, con el dolor del alma, la madre aceptó el trato, porque por lo menos en Barranquilla tendrían asegurado lo que ella en medio de su pobreza, no podía brindarles.

Las dos niñas viajaron con el equipo a Barranquilla. Ahí termina el relato.

Antonio Julio De la Hoz falleció en el 2010, radicado en Islas Margarita, en Venezuela. Se fue con dos títulos como técnico profesional, ambos histórico, al ser el primer entrenador campeón con Santa Fe en 1948 y luego, 20 años más tarde, ser el primer técnico triunfador con el Unión Magdalena en 1968.

De Marta y Sandra Patricia, cuyas edades tienen que estar ya bastantes avanzadas, no se supo mucho más.

Zona Cero y el COC, a través de esa publicación busca al par de niñas, hoy ya mujeres y barranquilleras por adopción, para narrar el resto de la historia.

Si ellas, algún familiar o amigos que supieran de su paradero, se quieren comunicar lo pueden hacer a través de nuestras redes sociales.

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