12:59 pm. Jueves 20 de Junio de 2019
Opinión
12:59 pm. Jueves 20 de Junio de 2019

Si bien hay que ser optimista y mantener la confianza en lo que tenemos, no creo, sin embargo, sea oportuno lanzar campanas al vuelo, replicando anticipadamente la conquista de un título en la Copa América como ya lo han hecho algunos comentaristas deportivos.

Las muestras hasta ahora han sido altamente satisfactoria. Desde los partidos preparatorios ante Panamá y Perú con goles a favor y ninguno en contra, hasta los de competencia frente a Argentina y Catar, nos dan por partida doble la creencia de que las cosas marchan bien y que merecemos estar entre la lista de candidatos para ganar el trofeo. Pero no podemos tampoco desbordarnos creyendo que por lo conseguido hasta ahora, el mismo Brasil debería “temblar” ante nosotros.

Ofensiva como defensivamente, pareciera haber encontrado esta selección un gran equilibrio futbolístico. Pero además de la consistencia para defender la portería como el entusiasmo para buscar los goles, el despliegue técnico en cada aposición nos muestra como una verdadera fortaleza ante los demás. El pueblo colombiano está de plácemes con este equipo por el fútbol armónico y bien distribuido en la cancha como por la alegría en cada jugador que igual imprime una entrega a toda prueba.

Particularmente, me entusiasma observar que el grupo se identifica bajo una premisa: la unión. Así lo manifiestan los integrantes del equipo, suplentes y titulares están contagiados por un mismo fervor y objetivo como es alcanzar el mejor resultado. Así lo han manifestado y así se palpa en cada declaración y manifestación de todos. “Somos una familia, somos un solo cuerpo, somos un grupo  con una misión, por eso quienes asumimos el rol de titulares como de suplentes entramos a la cancha tras la misma meta que es la de ganar”, sostienen todos.

La  palabra “unión” creo se ha vuelto constante y repetitiva en los últimos tiempos en Colombia. Lo escuché siempre en el grupo roijiblanco juniorista antes, durante y después de la conquista de la novena estrella. Así lo escucho seguido en las filas de la selección. Y así deberá seguir siendo para seguir cosechando victorias y abriendo camino para llegar al objetivo final.

Pero hay que ir paso a paso, se requiere de prudencia tal como lo han manifestado el cuerpo técnico y los mismos jugadores. El día a día hay que mejorarlo. No solo debemos creer que somos los mejores. Eso hay que demostrarlo y cada partido nos irá decantando las verdaderas posibilidades. En este aspecto Carlos Queiroz ha sido muy meticuloso y prudente. “Cada rival es una prueba más para nuestras verdaderas condiciones y posibilidades. Les enseño a mis jugadores que debemos ser muy optimistas, creer que estamos en el nivel capaz de pelear de igual a igual con lo mejor que se nos ponga al frente, pero hay que convencernos y la mejor manera es probándolo en cada juego”.

Es cierto. El camino está despejado en esta primera fase, con una clasificación anticipada que nos da la oportunidad de probar nuevos elementos en el equipo mientras se les da un poco de descanso a algunas otras figuras. Pero falta mucho por recorrer aún.

Dos rivales muy consistentes y complicados asoman muy cerca: Chile o Uruguay, uno de ellos será el próximo rival. El primero, los australes, son los actuales campeones de Copa América.  Y los “charrúas” uruguayos son los de mejor historial de esta competencia. Quince títulos a lo largo del recorrido copero lo avalan para saber que han sido los que mejores resultados han cosechado. Cualquiera que sea el próximo rival hay que tratarlo con mucho cuidado. Y, aunque futbolísticamente hayamos podido mostrarnos mejores,  no hay que olvidar que cada partido hay que jugarlo, nadie gana antes de jugar y que en la boca del horno se quema el pan.

Por eso tal vez es necesario repetir que no hay que echar campanas al viento antes de tener la seguridad del triunfo conseguido. Lo cierto sí, es que esta selección dirigida por el portugués Carlos Queiroz no está dando muestras de un potencial que asoma con  criterio en esta Copa América, y que, nos hace creer en  las próximas eliminatorias para el mundial de Catar 2022.

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