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Las pruebas que hunden a ‘Tierrita’ por crimen del Médico Luis Abuchaibe

Testimonios, amenazas de muerte contra sus mismos familiares y el homicidio anunciado, lo incriminan cada vez más en el repudiable asesinato. Su coartada se convierte en su propia confesión.

Testimonios, amenazas de muerte contra sus mismos familiares y el homicidio anunciado, lo incriminan cada vez más en el repudiable asesinato. Su coartada se convierte en su propia confesión.

Jorge Mariano Rodríguez

Las declaraciones y explicaciones dadas por José Heladio Aguirre, ‘Tierrita’, desde el mismo momento de su captura, no han resultado suficientes ni convincentes para eximir su responsabilidad intelectual y material en el crimen del médico urólogo, Luis Abuchaibe Abuchaibe.

Por el contrario, la confrontación de pruebas y testimonios, por parte del equipo a cargo de la investigación, involucran cada vez más su participación en el homicidio que estremeció a la sociedad barranquillera el 1º de diciembre del año pasado.

Ese día el cuerpo del médico Abuchaibe fue encontrado cubierto con la alfombra de la sala de su residencia, ubicada en la calle 90 No. 42G-65, barrio La Cumbre, al norte de Barranquilla. Además, no se evidenció ninguna situación de violencia para ingresar a la vivienda, lo que condujo inicialmente a los investigadores a determinar como presunto homicida a alguien de entera confianza de la víctima.

Generalmente, cuando ocurren estos homicidios asociados con hurto, poco o nada le interesa a los autores el estado en que quede la víctima, de ahí que llamase poderosamente la atención el hecho de cubrir el cadáver, quizás en un afán de despistar a los investigadores, lo cual sumado al hecho de no hallarse señales de fuerza para ingresar, no dejaba ningún tipo de dudas de que la autoría recaía en alguien conocido.

De inmediato las sospechas se dirigieron a José Heladio Aguirre, uno de los empleados de confianza del médico Luis Abuchaibe y quien desempeñaba labores de jardinero y oficios varios.

Fue así como investigadores de la Sijín se trasladaron el mismo día a su lugar de residencia, en el barrio El Carmen de Barranquilla, sin que se encontrase en la vivienda. En los días siguientes, los investigadores siguieron visitando la casa, en la mañana y la tarde, siempre con el mismo resultado: nunca se encontraba y su celular permanecía apagado.

Así, pasaron los días hasta el 14 de enero de este año cuando se ordenó su captura, la cual se hizo efectiva a las 6:30 de la tarde del pasado 20 de mayo, en la esquina de la carrera 27 con calle 103, barrio Los Olivos, en el suroccidente de Barranquilla.

En ese lugar fue ubicado cuando se disponía encontrarse con su mujer, Carmen Adela Zambrano Llanos, y su hijo pequeño y durante el operativo la mujer desapareció del sitio.

De ahí en adelante sus explicaciones han resultado contradictorias. ‘Tierrita’ asegura que el 1º de diciembre de 2014, cuando se produjo el homicidio, él se encontraba con su mujer e hijos en la casa del barrio El Carmen, de donde salió a las 7 y media de la mañana para realizar una maraña de albañilería, pintar una reja y lavar un piso en la farmacia El Romance, localizada en el barrio del mismo nombre.

Ha sido tan descriptivo que asegura haberse desplazado en un bus de Galapa que abordó cerca de su casa y asegura que se devolvió de inmediato porque la propietaria de la farmacia le manifestó que regresara otro día.

La dueña de este negocio niega que ese día ‘Tierrita’ hubiese estado en su farmacia, asegurando que durante ese tiempo jamás estuvo por allá y que solo reapareció el 1º de abril de este año para pintar una reja.

Según ‘Tierrita’, al regresar a las 8 y media de la mañana del mismo día, su mujer le dijo que una hijastra, Karen Julieth Zubiría Zambrano, le había dejado unos documentos para llevárselos a la Clínica de la Policía, ubicada sobre la Avenida Circunvalar ya que, según él, tenía síntomas de embarazo.

Es así como manifiesta que se trasladó a la Clínica en un bus de Granabastos y allá permaneció hasta después del mediodía, porque el centro asistencial se encontraba lleno.

Con una sorprendente memoria, ‘Tierrita’ recuerda que ese día vestía un jean negro con suéter verde y que al regresar a la casa, entre las 2 y 3 de la tarde de ese 1º. de diciembre degustó el almuerzo que su mujer le había preparado: Zaragoza, arroz blanco, tajada de plátano amarillo y huevo. Después de ello se puso a jugar Nintendo con sus hijos y se fue a dormir a las 10 de la noche.

Lo que resulta asombroso es la manera tan precisa como recuerda, con gran exactitud, el almuerzo que consumió 5 meses y 20 días atrás, así como la ropa que tenía puesta.

Lo que también asegura es que al día siguiente, el 2 de diciembre, discutió con su cuñado Samuel Zambrano Llanos, por lo cual salió de su casa y regresó cuando aquel ya se había ido a desempeñar su oficio de taxista.

Pese a ello su declaración es totalmente contradictoria con los registros de los investigadores de la Sijín, que indican que desde el mismo momento del homicidio diariamente lo visitaron a su casa y nunca lo encontraron, además de mantener el celular apagado.

‘Tierrita’ niega que el 1º de diciembre hubiese estado en la residencia del médico Luis Abuchaibe Abuchaibe, que tenía como 15 días que no iba a dicha casa, asegurando que había previsto ir el jueves 4 de diciembre y que se enteró del crimen a los dos días a través de los medios de comunicación, donde se involucraba en el hecho a un allegado de la vivienda.

Según ‘Tierrita’, él acostumbraba a ir temprano, a las 6 de la mañana, desplazándose en un bus de Loma Fresca. Y a veces, sostiene, era el propio Abuchaibe quien lo iba a buscar al barrio El Carmen.

También asegura que la víctima nunca le permitía subir a su habitación, ubicada en el segundo piso de la casa, pero que sí se había percatado de la presencia de un ‘ojo de Buey’, desconociendo la forma cómo funcionaban las cámaras de seguridad.

No obstante, su hijastra Karen Julieth Zubiría Zambrano, sostiene que ese día, 1º de diciembre de 2014 se levantó como a las 10 de la mañana y preguntó por el ‘Flaco’, como también le dicen a ‘Tierrita’ en su casa. Su mamá le dijo que había salido temprano a trabajar y en ese momento llegaron los de la Sijín a buscarlo. Enseguida comenzaron a llamarlo por celular y lo mantenía apagado.

De acuerdo con los investigadores, el crimen del médico Abuchaibe fue cometido entre las 6:30 y las 9 de la mañana.

La declaración de la hijastra contradice la versión de ‘Tierrita’ en el sentido de que al regresar de la farmacia, donde según la propietaria nunca estuvo, se fue para la Clínica de la Policía para acompañarla, lo cual tampoco ocurrió.

Lo que igualmente ha resultado contundente dentro de la investigación es la declaración entregada por Hilen Zambrano Llanos, quien manifestó que el ‘Flaco’ la había llamado para decirle que no sabía nada del homicidio del médico Abuchaibe y que se iba de viaje, advirtiéndole que si alguien daba alguna información de él (‘Tierrita’), los mataba.

Esta no era la primera vez que ‘Tierrita’ expresaba algo similar. Lizzeth Olivera, una empleada de confianza en la casa de Abuchaibe, que trabajaba los días lunes y jueves, señaló que ‘Tierrita’ siempre le decía que el “día que se fuera de la casa iba a matar al Doctor (Abuchaibe), que se iba a llevar las armas y que con una de ellas (una daga) lo iba a matar”.

A ello Lizzeth le replicaba: “ay ‘Tierrita’ tú si tienes vainas feas con el Doctor”, a lo cual él respondía que también se iba a llevar las ‘huacas’, donde supuestamente la víctima guardaba dinero.

El cuerpo del médico Abuchaibe fue encontrado cubierto con una alfombra, con 22 puñaladas, al parecer producidas con una daga, la mayoría de ellas en el pecho y el cuello. Además, se perdió una pistola calibre 6.35 marca PIP, con salvoconducto vigente.

En el segundo piso, la habitación de la víctima fue encontrada revuelta. Del lugar fue desempotrado el DVR (grabador de video), con lo cual desapareció cualquier evidencia en el sistema de seguridad.

En el regulador de voltaje fueron halladas tres huellas, que al ser cotejadas por los peritos investigadores resultaron coincidentes, plenamente, con las de ‘Tierrita’, lo cual constituye otra prueba más en su contra.

Como antecedente sus propios familiares aseguran que ‘Tierrita’ hizo parte de ‘Los Alacranes’, la tenebrosa banda que sembró el terror en el suroriente de Barranquilla, especialmente en el barrio La Chinita.

Contra ‘Tierrita’ la Fiscalía formuló los cargos de homicidio agravado y hurto calificado, éste último por el DVR del sistema de las cámaras de seguridad al igual que la pistola y su caso cada vez es más complicado, al punto que hay quienes aseguran que “mientras más miente, más se confiesa”.

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