El coordinador de la URI de la Fiscalía, Rodrigo Restrepo; el general Vargas; el alcalde Char y los generales Londoño y Botero en la reunión nocturna en el CAI de Las Flores.
El coordinador de la URI de la Fiscalía, Rodrigo Restrepo; el general Vargas; el alcalde Char y los generales Londoño y Botero en la reunión nocturna en el CAI de Las Flores.
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CORTESÍA

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Así han sido los operativos y las labores de inteligencia contra los terroristas de San José

Más de 96 horas continuas de investigación de las autoridades.

José Granados Fernández
@JoseGranadosF

Noventa y seis horas de intensas actividades y durmiendo muy poca; labores de inteligencia ininterrumpidas, reacción coordinada y apoyo mutuo interinstitucional.

Este ha sido el trabajo que, en los últimos 4 días, metidos en la sala de crisis de la Mebar convertida en bunker, han desarrollado, en el mayor sigilo, autoridades distritales, la Policía, la Fiscalía General y el Ejército para dar con todos los responsables del criminal atentado terrorista del sábado pasado en Barranquilla, reivindicado por milicianos urbanos del ELN que mataron a 5 policial e hirieron a 41 uniformados más en la Subestación San José.

Cincuenta allanamientos, centenares de horas de grabaciones de cámaras de seguridad revisadas, decenas de bases de datos del Sistema Penal consultadas y hasta sobrevuelos, diurnos y nocturnos, del helicóptero ‘Halcón’ Bell 407 han formado parte de la reacción institucional desatada tras el mortal bombazo que, a las 6:30 de la mañana sabatina con un sistema de radiofrecuencia, fue activado por el capturado Cristian Camilo Bellón Galindo, exuniversitario bogotano enviado por el ELN a cometer varios actos criminales con explosivos.

Una de las reuniones más prolongadas de las últimas horas, para analizar los datos recogidos por agentes de Policía Judicial, comenzó antes de la medianoche del lunes y se prolongó hasta las 2:40 de la madrugada del martes.

Vecinos noctámbulos del barrio Las Flores se sorprendieron al ver llegar una caravana de vehículos. De uno de estos descendieron el alcalde Alejandro Char y el director de Seguridad y Convivencia Ciudadana, Yesid Turbay; de otras camionetas bajaron los comandantes de la Regional 8 de la Policía, general Gonzalo Londoño, y de la Policía Metropolitana, general Mariano Botero. También llegó el coordinador de la URI de la Fiscalía, Rodrigo Restrepo, quien tiene en sus manos el proceso investigativo.

Llamó la atención un visitante con corte militar, que vestía entero azul turquí, camisa blanca y corbata roja. Se trataba del general Jorge Vargas Valencia, comandante de la Dirección nacional de Investigaciones Criminales, Dijín, columna vertebral para las más relevantes investigaciones judiciales en el país y de aquellas que tienen alcance global a través de la Organización Internacional de Policía Criminal, la conocida Interpol.

La presencia del general Vargas, afirma el alcalde Char, era una nueva señal de “unión institucional” ante el terrorismo guerrillero, pues el mismo sábado ya habían reaccionado y llegado a la ciudad el fiscal general, Néstor Humberto Martínez; el director nacional de la Policía, general Jorge Nieto, y el presidente Juan Manuel Santos, acompañado por el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, y el comandante de las Fuerzas Militares, general Alberto José Mejía.

El principal cómplice 

En el CAI blindado de las Flores, recién construido y dotado por las empresas Tecnoglass, Monómeros y Merco, las autoridades civiles y policiales revisaron cada dato y cada imagen en poder de investigadores judiciales. Una de las conclusiones fue que el capturado Cristian Bellón no actuó solo y que en la activación de las dos cargas explosivas, escondidas debajo de unas bancas de cemento en la pequeña plaza donde 59 policías formaban para iniciar su turno de vigilancia, lo acompañó el caucano Jefferson Torres Mina, de 26 años.

La participación de Torres Mina, contra quien el Juzgado Penal Municipal - sección Bacrim dictó la orden de captura 010, fue documentada a través de videos de un supermercado en Soledad y el de una calle cerca de la Subestación San José. En el primero, del pasado viernes, un día antes del atentado, Bellón y Torres entran a hacer compras; ambos, vestidos de bermudas y camisetas, llevaban cascos de motociclistas en sus manos; en el segundo se ve solo a Torres -quien cojea de su pierna derecha- cuando caminaba el sábado, un lado a otro, a pocos minutos de la explosión.

Igualmente, el trabajo de los investigadores de la Dijín, Sijín y de la Fiscalía permitió conocer que Jefferson Torres compró los dos equipos de radiocomunicaciones usados para detonar las bombas. Restos de estos fueron hallados en el sitio del atentado.

Asimismo, confirmaron que, de acuerdo con testigos, fue él quien dejó, pocos minutos antes, los dos poderosos artefactos explosivos debajo de las bancas de cemento con los que asesinaron a los policías Yossimar Márquez Navarro, Anderson Cano Arteta, Freddys Echeverría Orozco, Freddy López Gutiérrez y Yamid Rada Muñoz.

Bellón y su vínculo con el ELN 

Mientras por el afrodescendiente Jefferson Torres ofrecían en Barranquilla $50 millones de recompensa y las autoridades indagaban si había huido a Bucaramanga y de ahí a Cúcuta, con la cabeza rapada y sin barba, paralelamente sucedían otros dos hechos judiciales: un juez envió a la cárcel de máxima seguridad de Valledupar a Cristian Bellón, quien no aceptó los 5 delitos que le imputaron, entre ellos terrorismo y homicidio agravado; y en Bogotá, en una rueda de prensa, el Fiscal General revelaba que en el cruento ataque terrorista participaron otras 3 personas, dos de ellas, al parecer, de nacionalidad venezolana.

Además, Martínez confirmó que Bellón Galindo sí tiene un vínculo con el ELN, pues en 2015 fue capturado en Bogotá, junto con 13 personas más, tras varios atentados con explosivos contra sedes del fondo de pensiones y cesantías Porvenir y la Dian; empero, un juez de segunda instancia ordenó darles la libertad a todos por la presunta demora en la judicialización del grupo de arrestados.

Cristian Bellón llegó a Barranquilla el 18 de enero procedente de Cúcuta. Tras cometer el atentado terrorista, inmediatamente fue capturado por 3 policías a pocos metros de la Subestación San José, luego de que uno de ellos lo viera, minutos antes del bombazo, con el radio de comunicación en la mano con el que activó las cargas explosivas.

Se espera que en Barranquilla, contrario a lo que pasó en Bogotá hace 3 años, la articulación de las instituciones civiles, policiales y judiciales contra el terrorismo termine con la condena del explosivista imputado y de sus cómplices.

El alcalde Alejandro Char saluda al general Jorge Vargas, director de la Dijín, a su llegada a la reunión en Las Flores.

 

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