Vehículo incinerado en Bajo Cauca.
Vehículo incinerado en Bajo Cauca.
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Tensa calma en Antioquia tras incineración de seis vehículos en paro minero

Se completan 20 días de alteraciones al orden público y hechos violentos.

Una tensa calma reina este lunes en el departamento colombiano de Antioquia (noroeste) luego de la incineración de seis vehículos en medio de un paro minero instigado por 'Clan del Golfo', según las autoridades, que ya completa 20 días de alteraciones al orden público y hechos violentos.

El domingo fueron quemados al menos cuatro vehículos de carga y dos buses de transporte público, según informó el gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria, pese a que el Gobierno afirmó a mediados de semana que ya había restablecido el control en la zona del Bajo Cauca.

"Repudio total a quienes insisten en sembrar zozobra y terror ante ofensiva de la fuerza pública contra los ilegales", expresó en Twitter Gaviria.


Según el reporte de la Policía de Antioquia, la incineración de los seis vehículos se produjo en la vía comunica al municipio de Tarazá con el de Valdivia, en el sitio conocido como Puerto Antioquia.

Hasta este lugar llegó el Ejército para retomar el control de la Troncal de Occidente, donde sujetos abordaron a los conductores para que se detuvieran y, posteriormente, les prendieron fuego a los vehículos, según el diario El Colombiano.

"En las noches es terrible, los niños tienen miedo de dormirse. Son muchos los daños que estamos sufriendo en este momento. Estamos en incertidumbre total y atemorizados", dijo por teléfono a EFE una comerciante del municipio de Tarazá.

El comandante de Bomberos de Tarazá, Ángel Gómez, indicó que la incineración de los vehículos se presentó de una forma "imprevista" en varios puntos, el más cercano a unos 10 minutos del casco urbano del municipio.

"En ese sector se ha presentado varias veces (la quema de autobuses) en otros momentos, incluso sin haber manifestaciones", señaló a EFE Gómez.

Pese a los hechos violentos, entre ellos un ataque con fusil a la fuerza policial por parte del 'Clan del Golfo', con el que el Gobierno suspendió el cese el fuego bilateral que estaba vigente desde el inicio del año, el presidente Gustavo Petro señaló que hay normalidad en la zona.

"Ahora el comercio está abierto, pero no hay clases escolares. Hasta el momento, todo está normal, sin manifestaciones y desmanes", precisó a EFE otro habitante de Tarazá.

Entretanto, en el municipio de Caucasia -donde hace una semana su alcalde, Jefferson Sarmiento, denunció en medios locales que el paro minero se ha "salido de control" o "de contexto", con ataques a la misión médica, bloqueos y vandalización- "todo está en calma".

"Hay una parte militarizada y la comunidad está saliendo normal, con un poco de zozobra. No hay ninguna novedad", contó a EFE el comandante del cuerpo de bomberos de Caucasia, Edward Valencia, y agregó que los puntos donde fueron incinerados los vehículos el domingo están "bastante retirados" del municipio.

En el momento más complejo del paro, según Valencia, hubo días en los que les tocó intervenir para ayudar con el "traslado humanitario" durante el bloqueo de las carreteras, entre ellas la que conecta a Caucasia con El Bagre.

Para evitar que se repitan situaciones como las ocurridas el domingo, el ministro de defensa colombiano, Iván Velásquez, invitó a los transportadores a sumarse a las "caravanas seguras" organizadas por la Policía Nacional, que este lunes se moverán por seis rutas en Antioquia.

Los mineros protestan desde el 2 de marzo contra las operaciones del Ejército y la Policía contra la minería ilegal en la zona pero, según las autoridades, detrás de esa movilización está el Clan del Golfo, que se lucra de la explotación de minerales en distintas partes del país.

El gobernador Gaviria dijo en su Twitter que el Bajo Cauca es una región con "violencia estructural" por la presencia de grupos ilegales que se "reciclan", entre ellos guerrillas, paramilitares y, actualmente, "bandas criminales ilegales que han atacado la naturaleza, el tejido social y la institucionalidad en el territorio".

También pidió hacer de esta región y del Nordeste antioqueño "el Primer Laboratorio de Vida de Colombia", y señaló que "el problema que aquí vivimos es complejo" y exige presencia integral del Estado.

EFE