Inscripciones abiertas!
El colombiano Anthony Gignac.
8:30 am. Martes 04 de Junio de 2019
Condenado a 18 años colombiano que se hizo pasar por príncipe saudí y robó 8 millones de dólares
8:30 am. Martes 04 de Junio de 2019
Por más de tres décadas suplantó al diplomático y se dio la gran vida.

Todo el peso de la ley cayó sobre Anthony Gignac, el colombiano que se hizo pasar por un príncipe saudí, por más de tres décadas, para estafar ocho millones de dólares a posibles inversionistas en todo el mundo.

El hombre de 48 años, que también obtuvo joyas, viajes internacionales, obras de arte, jets privados y autos de lujo, deberá pagar 18 años de cárcel. 

Gignac fue sentenciado el pasado viernes en Miami, ciudad donde residía, por la jueza Cecilia M. Altonaga "por asumir de manera fraudulenta desde 2015 la identidad de un miembro de la familia Real Saudí".

El colombiano, quien fue adoptado por una familia estadounidense, ya se había declarado culpable de hacerse pasar por un diplomático extranjero, robo de identidad con agravantes y fraude electrónico, entre otros.

"Gignac se ha presentado a sí mismo como un Príncipe Saudí (Khalid Bin Al-Saud) para manipular, victimizar y estafar a innumerables inversores de todo el mundo", señaló la Fiscalía.

"Vendió a sus víctimas la esperanza de carreras y futuro para sus familias y como resultado, decenas de inversionistas desprevenidos fueron despojados de sus inversiones", agregó la fiscal Ariana Fajardo Orshan.

Gignac compró placas de licencia diplomáticas falsas, una insignia falsa del Servicio de Seguridad Diplomática para sus guardaespaldas, el atuendo tradicional saudí, artículos de lujo compatibles con el lujoso estilo de la realeza y tarjetas de negocios en las que se refieren a sí mismo como "Príncipe", "Su Alteza Real" y/o "Sultán".

De igual forma se mostraba como tal en una cuenta de Instagram, con fotos publicadas de miembros de la Realiza Saudí, incluido el Rey, con leyendas como "mi papá".

Entre 1988 y el presente, el acusado ha sido arrestado o condenado en once ocasiones diferentes por planes relacionados con suplantación del príncipe, indicó la Fiscalía.

Gignac se hacía llamar príncipe al reunirse con inversionistas, por correo electrónico y por teléfono. Viajó con seguridad y exigió que se siguiera cierto protocolo real (es decir, obsequios) cuando las personas se reunían con él para participar en negocios.

De igual forma reclamó falsamente el acceso a empresas comerciales exclusivas en todo el mundo, incluida una compañía farmacéutica en Irlanda, un casino en Malta, hoteles de lujo y una plataforma de comercio de combustible a reacción en el Oriente Medio.

EFE