El 'ChaTeo' en plena acción durante la goleada en el Metropolitano.
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Jairo Cassiani

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Junior mostró ‘casta continental’ con un 3-1 y clasificó en la Copa Sudamericana

Luis Díaz, Teófilo Gutiérrez y Yimmi Chará marcaron los goles ante Cerro Porteño.

Junior mostró toda la categoría que tiene en sus jugadores la noche de este martes en Barranquilla, y en un partido que empezó enredado y en el cual terminó con un hombre menos, venció 3-1 a Cerro Porteño y avanzó a los cuartos de final de la Copa Sudamericana.

Julio Comesaña decidió sorprender a todos con su formación titular. Cuando todos esperaban que Sebastián Hernández estaría desde el inicio, el colombo-uruguayo incluyó en su formación inicialista al juvenil extremo por el sector izquierdo Luis Díaz, el guajiro sería el complemento de la terna de delanteros de Yimmi Chará, Roberto Ovelar y Teófilo Gutiérrez.

La invitación de Comesaña era clara, a un partido forzando el mano a mano por las bandas, con Díaz y Chará y dos delanteros que tendrán que turnarse para venir a los costados a apoyar. Así mismo, el primer paso estaba a cargo de la organización desde el fondo de Víctor Danilo Cantillo.

Sobre los 7 minutos de haber sonado el pitazo la intención quedó dibujada. Luego de una serie de toques rápidos y contínua presión en punta, la esférica fue lanzada al vacío para que llegara Teo a puntuarla, sin embargo su tiro no alcanzó a salir con potencia en dirección del portero Anthony Siilva.

Junior intentaba manejar la pelota, pero Cerro Porteño ciertamente no vino hasta Barranquilla a limitarse a ver jugar a su rival. Constantemente dividían el balón y empujaban contra el arco de Sebastián Viera buscando una oportunidad, en desconcentración de los defensas.  

Así, a los 18 minutos el paraguayo Jorge Rojas conectó un cabezazo en el segundo palo tras un centro cruzado, que para fortuna de Junior padeció de potencia para vulnerar a Viera, que la esperó para embolsarse el esférico entre sus brazos.

El duelo se emparejó en la medida que Cerro se dedicó a complicar el tránsito de la pelota de Junior, que no contaba con mucha precisión a la hora de dar la puntillada final a las jugadas que generaba.

Sin embargo, a los 32 minutos Junior saldría del letargo, por obra de un tiro desde fuera del área de un laborioso Leonardo Pico. El boyacense pesó una pelota en el rechazo de un tiro de esquina, para conectar un zurdazo que se fue a estrellar contra la raíz del palo izquierdo.

La tribuna soltó una exhalación de pesar. El tiempo avanzaba pero la cuenta no se abría y los paraguayos parecían infranqueables, en cuanto a su férrea idea defensiva. Pero aún faltaba la carta que se había jugado Comesaña.

A los 41 minutos el joven Díaz se escapó por la izquierda tras un pase en profundidad de Germán Gutiérrez, el guajiro no huyó a su responsabilidad y al entrar al área encaró y definió con un zapatazo de derecha que dejó sin esperanzas a Silva. La pelota estaba en la red y la tribuna del metro vibraba de de alegria.  

Con la tranquilidad del marcador del partido - y del global- a favor 1-0, los jugadores de la escuadra barranquillera se fueron a las duchas a tratar de pensar con cabeza fría como sentenciar la serie a su favor. Comesaña, de otro lado, volvió a meter mano para sacar del terreno a un flojo Ovelar para darle paso a Jarlan Barrera.

Y nuevamente la carta jugada por Comesaña le dio un golpe ganador. A los 50 minutos Barrera filtró un pase milimétrico a Teófilo, quien ante el achique de Silva, solventó con un toque con la punta del zapatazo para mandarla con toda la calma a las redes.

El Metropolitano deliró en la locura sudamericana. La clasificación estaba al alcance de la mano y ya todo iba ser cuestión manejar los ritmos y dejar que la sentencia del reloj pusiera las cosas en su sitio y cada equipo en su lugar.

Pero el punto de drama llegaría a los 73 minutos, cuando en un sobresalto de las emociones de un hombre aún muy joven, Díaz metió un planchazo por detrás a un contrario que le significó la tarjeta roja y que Junior se quedara sin un hombre para el remate de las acciones.

Pero cuando la cosa se ponía complicada, a 10 minutos del final, el ‘Cha-Teo’ mató la llave con una obra de talento excepcional. Chará bajó la pelota y la condujo 20 metros con solo Teófilo como alternativa ante 5 defensores. El barranquillero hizo freno, propuso la pared, Chará la recibió de vuelta y definió ante la salida Silva. A los 80 minutos, ‘Tú papá’ tenía cupo asegurado en cuartos.

En el tiempo de adición Oscar Ruiz logró vulnerar el arco de Viera para maquillar el resultado con un 3-1 que no sirvió ni para el consuelo de los paraguayos, dejando el futuro de Leonel Álvarez en la cuerda floja.

Al final del partido, con la salida de un golpeado Cantillo y el ingreso de James Sánchez para cerrar el juego, Junior festejó con locura el fin del partido. La escuadra de Barranquilla, que iguala de esta manera su actuación del año anterior, ahora espera al ganador de la llave entre los brasileños Pontepreta y Sport Recife.

 

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