Artículo
Artículo
https://www.youtube.com/embed/3MF0bLNk7nA?rel=0
Artículo
Marlon Piedrahita anotando el 4-1.
9:25 pm. Sábado 08 de Diciembre de 2018
Junior goleó al Medellín en el Metro y ‘por la ribera se ve’ la octava estrella
9:25 pm. Sábado 08 de Diciembre de 2018
El cuadro barranquillero venció 4-1 al los paisas.

Junior venció la noche de este sábado 4-1 al Deportivo Independiente Medellín en el partido de ida de la gran final de la Liga Águila 2018-II, gracias a un gran poder ofensivo y dejó prendida en la ciudad la fiesta de las velitas, de cara al duelo de vuelta en Medellín.

El cielo se iluminó con esplendor y las pólvora se quemó con gran fulgor. Así, como lo describe el súper famoso tema de la la Inmaculada, las barras, hinchas, aficionados, gentes presentes en el estadio Metropolitano dieron la bienvenida a Junior al campo de juego. 

El volcán gigantesco en que se transformó el estadio Metropolitano, vibró incluso desde afuera con una corona de fuegos artificiales que se lanzaron desde las afueras del colosal escenario. Una fiesta de recibimiento que hizo vibrar la cancha desde sus mismas raíces. 

Ya en la cancha, con fondos espectaculares desde cada grada, en especial las camisetas de los jugadores en el campo exhibidas desde la tribuna de sur, Junior se aprestó a jugar 90 minutos definitivos. Necesitaba, a como fuera lugar, irse ganador de este partido. 

Y en tan solo 7 minutos de compromiso, por poco y lo logra muy temprano, pues Jarlan Barrera levantó su mirada para encontrar a un Teófilo Gutiérrez completamente bien perfilado y le mandó la pelota para que se fuera cabalgando de cara al portero David González. 

Aún con metros por recorrer, y ante la la persecución de los defensores, Teo decidió definir desde fuera del área con mucha potencia, al centro de la portería donde González, con gesto felino, alcanzó a manotear la bola para mandar por encima de la cabaña antioqueña. 

El regreso a la titular de Teófilo parecía que le iba dar más picardía al ataque, misma que hizo falta en el duelo por Copa Sudamericana ante Atlético Paranaense. Sin embargo, las cosas se iban a complicar a cada minuto, con un Medellín que vino a plantear su juego y a dividir la pelota para buscar el rebote en cada acción.

A los 13 minutos, el goleador argentino del DIM, Germán Ezequiel Cano, empezó su show de la noche luchando una pelota dividida con el lateral zurdo Gabriel Fuentes, para girar y sacar un tiro que se fue apenas por encima del arco de Sebastián Viera. 

Solo un minuto más tarde, Juan Fernando Caicedo encaró al defensor Jefferson Gómez para dejarlo en el camino por la banda derecha de Junior y luego entrar al área y sacar un tiro apenas desviado para perdonar el primer tanto de la noche sobre el arco juniorista. 

Medellín siguió con su propuesta en un partido de posesión muy alternada, pero donde no llegaban los remates apuesta, hasta que a los 24 minutos Brayan Castrillón se coló en el área y sacó un tiro que se fue rozando el palo izquierdo de Viera, arrancando un suspiro de susto en las gradas. 

Junior volvió a encontrar el camino al arco contrario al final de la primera mitad. A los 36 de acciones Jarlan sacó un tiro de media distancia recostado al poste derecho de David González, quien se estiró cuan largo es para despejar el peligro y mantener en cero su valla. 

Finalmente, en la última acción de riesgo del primer tiempo, a los 45 minutos, Barrera nuevamente tuvo para abrir el marcador, esta vez con una pelota que se encontró picando coqueta en el área y que al disparar se fue a las manos de González.

Junior terminó el primer tiempo jugando a marcha forzada. Parecía revolucionado más de la cuenta y necesitaba un ajuste en el camerino. Julio comesaña tendría que dar las palabras indicadas y ajustar la máquina. Después de todo, el título estaba en juego. 

Junior empezó carburar como debió desde un principio. La banda izquierda con Luis Díaz y Gabriel Fuentes, comenzó a ser un descomunal dolor de cabeza para los antioqueños que no lograron clausurar esa banda, era notorio que era cuestión de tiempo para que algo pasara por allí. 

Y pasó a los 50 minutos de partido, cuando, luego de una incursión por ese sector, Jarlan Barrera encontró la pelota en el área para asistir a Luis Díaz que instintivamente se perfiló y sacó un tiro cruzado para inflar las redes, levantar un terremoto que se sintió desde la punta de su natal La Guajira y sacudir a toda colombia. 

El Metropolitano volvió a ser un volcán en plena ebullición. Una caldera que explotó con gritos desde las cuatro esquinas. El segundo de la noche solo hizo acelerar los corazon a diez mil latidos por minuto.

A los 56 de partido, en una jugada de pelota quieta ejecutada por Barrera, el volante James Sánchez se levantó para conectar la pelota y ponerla en el fondo de las redes, con perfecto gesto técnico. Un 2-0 que sabía a gloria, una ventaja, que aunque tempranera invitaba a pensar en la octava. 

Sin embargo, Junior pasó por unos minutos de la inmaculada Concepción del título, a la santa paridera, que con este equipo es costumbre. A los 65 minutos, un pestañeo de la defensa le permitió a un parable Cano entrar al área y sacar un gatillazo para el descuento 2-1 y de paso convertirse en el jugador con más goles en un mismo torneo corto. 

Sin embargo, la alegría les duró muy poco. A los 80 minutos, en pleno esfuerzo del DIM por lograr un empate, su propio volante, Larry Vásquez erró un pase dejando la pelota en los pies de Teófilo Gutiérrez, quien quedó habilitado por el pase directo de un contrario. 

Teófilo, el mismo que hace año y medio regresó a su equipo del alma para haer historia, volvió a estremecer las gradas del Metropolitano, de una manera tal que hasta el mismo Roberto Meléndez lo sintió desde las canchas del más allá, al encarar a González y con la categoría de un crack poner el 3-1. 

La celebración, emotiva por demás de Gutiérrez fue lo último que hizo en el partido, pues debió salir del campo por un problema en el muslo. Su lugar debió ser ocupado entonces por Yony González, para rematar las acciones.

Mismas que terminaron con un gol más en el partido, a los 88, cuando Marlon Piedrahíta apareció nada más para empujar la pelota al fondo y sentenciar el 4-1 definitivo. Un gol con doble sabor para el lateral derecho, quien permaneció en silencio por su pasado ‘poderoso'. 

Así las cosas, ante un público que no se fue de la cancha hasta muchos minutos luego de terminar el partido, 40.072 en total en las gradas, Junior dejó hecha la mitad de su gran labor y ahora tendrá que dar fin con un último esfuerzo en Medellín, la próxima semana. 

Ahora, este domingo a las 2:30 de la mañana, en vuelo privado, viajará a Curitiba, en Brasil, para jugar su otro partido. El vuelo será plácido, sin duda. La octava por la ribera se ve, entre arbustos y cocoteros.

 

 

 

Te puede interesar

Artículo
Artículo
 title=
Artículo
Artículo
Artículo
Expreso Brasilia
Artículo
Ambulancias 123