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Rodolfo y la dedicatoria de Yimmi Chará.
9:50 am. Miércoles 09 de Enero de 2019
Falleció Rodolfo, el niño al que Yimmi Chará le dedicó un gol: se fue feliz con la octava
9:50 am. Miércoles 09 de Enero de 2019
Murió este martes, tras descompensarse luego de haber sido dado de alta.

La mañana de este martes partió a la presencia del Señor el pequeño Rodolfo González Payares, tras un paro cardiorespiratorio que puso punto final a su vida, la cual estuvo marcada en sus pocos años por la lucha contra la leucemia y una profunda afición al Junior que lo hizo conocer a su ídolo Yimmi Chará.

Los junioristas sin duda han de recordar al pequeño Rodolfo González Payares, el menor enfermo de Leucemia a quien en el año 2017 el jugador Yimmi Chará le dedicó un gol al colocarse un tapabocas en el duelo ante el Once Caldas, en agosto de ese año.

Tras esto, la vitalidad de Rodolfo quedó renovada. Justo a tiempo para seguir en una lucha médica que lo llevó a Bogotá, a donde le realizaron un transplante de médula con la esperanza de poder mejorar su condición y combatir la enfermedad. Así lo recuerda  Freddy Colina Borrás, padre del pequeño.

“Él estuvo 7 meses en Bogotá desde cuando le hicieron el transplante, en el tratamiento y en el control con la mamá. Él le decía a la mamá que ya estaba aburrido en Bogotá, que quería estar en su tierra con su familia, con su gente”, recordó Colina Borrás.  

La lucha de Yuly Payares, la madre del pequeño por mantenerlo motivado fue ardua. Pasaron varios meses en el frío de la capital aferrados a la esperanza de que el pequeño saliera a flote. En tanto, Rodolfo se ilusionaba cada vez más con Junior, pues en la recta final de su recuperación el equipo se metió a las finales de la Copa Sudamericana y de la Liga Águila.

“Era hincha del Junior a morir. Le dio un poco de un poco de tristeza cuando perdieron la Copa Sudamericana, pero les mandó un video donde los dio fortalezas”, recordó Freddy.  

Sin embargo, el tiempo en este mundo, antes de ascender al cielo a la presencia del Creador, le dio la oportunidad en su cuarto de hospital en Bogotá de ver como descendió la octava estrella hasta el escudo de Junior. Un sueño largamente esperado por el niño.

Cuando salió campeón fue una felicidad total. Mi esposa me cuenta que al principio sufrieron mucho, porque el DIM comenzó a meter goles y en algún momento pensó que iba a perder”, describió Freddy.

Pese a los goles de Leonardo Castro y Germán Ezequiel Cano por parte del Medellín, Rodolfo decidió creer. Es decir, seguir creyendo. Llevaba 7 meses recluido lejos de su casa con la certeza de que se iba a recuperar ¿Cómo le iba resultar difícil creer que Junior sería campeón cuando solo faltaban unos pocos minutos?

“La mamá dijo que de un momento a otro Rodolfo le insistió que Junior iba a hacer un gol y con eso iban a ser campeones. Cuando Yony González pateó y la bola entró, ya te podrás imaginas esa felicidad, hasta lloraron de la alegría”, rememoró.

El título del equipo parece que fue la medicina que le hacía falta a Rodolfo para volver a la vida cotidiana, la cual ya casi se le había olvidado. Regresó a Barranquilla a los pocos días, a su ciudad que aún tenía en sus calles el aroma a título.

“Al fin el niño estaba bien, ya para los últimos días de diciembre del 2018 y el 24 le dieron de alta. Ellos lograron viajar a Barranquilla el 27 por avión, le dieron un trato muy especial en clase ejecutiva”, dijo su padre.

Así, se encontró con su abuela, sus tíos y primos. Los amigos de la cuadra. La gente cálida del Caribe que desde que supieron de su enfermedad lo apoyaron. Volvió a ver las camisetas de Junior caminando por la calle portada por orgullosos hinchas.

Volvió a él mismo soñando ver en el Metropolitano al equipo. Fueron unos buenos días, pero duraron, tal vez, demasiado poco luego de tanta lucha para volver a su hogar.

“Pasó los últimos días de diciembre acá con nosotros, muy feliz. Ya el 4 de enero nos muestra una descompensación en la casa, lo llevamos enseguida a la clínica Bonnadona donde empezó todo el proceso”, explicó Freddy, quien en ese momento no sabía que al cruzar la puerta de la sala de emergencias estaría entrando al portal del adiós.

Por alguna razón, los pulmones de Rodolfo, los que días antes se llenaron de aire para gritar a toda fuerza el gol de González, comenzaron a fallar. Tuvieron que ponerle ventilación asistida. El reloj comenzó a marcar los minutos finales, como pasó en Medellín.

“Allí se complica bastante, se pone muy delicadito y lo meten en UCI Pediátrica, se complicó con la respiración le pusieron ventilación asistida. Lo intentaron reanimar y ya no regreso, Dios decidió llevárselo”, cerró su papá.

A las 6:40 de la mañana del pasado 8 enero un paro cardiorespiratorio puso fin a la historia de Rodolfo González Payares. Un niño que sacó fuerzas para luchar por su vida, que vivió con intensidad su amor por el Junior y que hasta logró conocer a sus ídolos. Se fue feliz con la imagen de ver a su equipo campeón.

El niño es velado en la Funeraria Capilla de la Fe y el sepelio será este miércoles a las 3:40 de la tarde en el cementerio Jardines de la Eternidad sede Sur.

Que descanses en paz, Rodolfo. Brillarás en la memoria de los que te quieren como la octava estrella en el escudo de Junior.  

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