Simon Yates, ciclista británico.
Simon Yates, ciclista británico.
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EFE

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El británico Simon Yates se hace con la etapa y el liderato en la París-Niza

En un final primera categoría.

El británico Simo Yates (MTS) se ha impuesto en solitario en la séptima etapa de la París-Niza, disputada entre la capital de los Alpes Marítimos y Valdeblore La Colmiane, haciéndose además con el liderato de la prueba a falta de la jornada del domingo.

Yates, que invirtió un crono de 5 horas, 2 minutos y 54 segundos, precedió en la línea de llegada al belga Dylan Teuns (BMC) y al español Jon Izaguirre Insausti (TBM), que entraron segundo y tercero, respectivamente, a ocho segundos del británico.

El corredor nacido en Bury hace 25 años, que suma la séptima victoria de etapa de su carrera profesional, hizo suya la considerada etapa reina en los últimos tres kilómetros de la ascensión final, donde atacó y se fue del pelotón formado por el grueso de los favoritos, pero del que ya se había descolgado en el inicio de la ascensión el español Luis Léon Sánchez (Astana), que lucía el maillot de líder.

Antes del ataque final, la etapa reina de la Carrera del Sol tuvo una importante escapada de siete corredores que se formó en el puerto inicial, la Cota de Gattieres, donde se encontraba el español Jesús Herrada (Cofidis) junto a Rory Sutherland (UAE), Tony Gallopin (AG2R), Alessandro de Marchi (BMC), Nicolas Roche (BMC), Jarlinson Pantano (Trek-Segafredo), Thomas De Gendt (Lotto-Soudal) y Amael Moinard (Fortuneo).

El pelotón permitió la fuga, pues el mejor colocado en la general era el italiano De Marchi a 2.36 minutos. No obstante nunca se permitieron diferencias de escándalo. Por delante un rosario de puerto hasta el punto clave final del ascenso a Valdeblore La Colmiane, con una subida temible de 16 kilómetros.

Una jornada marcada por la lluvia y el frío, lo que se tradujo en las retiradas de varios corredores, entre ellos Alexandre Kristoff, Mike Teinissen, Julien El Fares y Dan Martin, tercero el año pasado. Dureza y ritmo elevado que pasó factura a Jesús Herrada, quien no pudo aguantar el ritmo de cabeza en el Col de Saint Raphael, donde se dejó atrapar por el grupo que ya iba cortado y controlado por los equipos de los favoritos.

Con una renta de 1.13 minutos a 43 kilómetros de meta la caza ya era un hecho inminente. En la Cota de Vilars sur Var, última dificultad antes del muro final resistieron los hombres de la avanzadilla, pero su sueño caducó a una treintena de kilómetros de la meta. El impulso del Bahrain y Astana derribó el proyecto que nació prácticamente de salida.

En una rápida bajada, que vio como el italiano Alessandro De Marchi (BMC) protagonizaba el susto de la jornada, al caerse por un barranco, por fortuna sin consecuencias físicas, se volvió a romper el pelotón. Se fueron el irlandés Nicolas Roche (BMC) y el francés Tony Gallopin (Ag2r), que llegaron a contar con casi minuto y medio de venta sobre el entonces líder, a 25,7 km de la meta.

La fuga, ante el fuerte ritmo marcado por el grupo en el falso llano, terminó a unos 14 km de la meta, prácticamente en el inicio de a ascensión final.

A sólo 6 km de la meta, acusando el esfuerzo de días anteriores, empezó a descolgarse Luis León Sánchez. Pero no fue hasta a unos 2 km de la meta cuando iniciaron las hostilidades en la cabeza. Y, tras intentos de varios corredores, fue Yates quien lanzó su golpe final, que le hizo ir aumentando por a poco su ventaja y empezar a soñar con el liderato.

Se llevó el doble premio: triunfo de etapa y liderato. Eso sí, seguido muy de cerca por los hermanos Izagirre, pues Ion está a 11 segundos y Gorka a 12, quienes protagonizaron un excelente final de etapa.

Este domingo se disputa la octava y ultima etapa con salida y llegada en Niza. Jornada rompepiernas con 6 puertos que podrían guardar aún alguna sorpresa.

EFE

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