Falcao García convence a los peruanos de dejar las cosas 1-1.
Falcao García convence a los peruanos de dejar las cosas 1-1.
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Así fue como Falcao 'negoció la paz' con los peruanos para sellar el Mundial

El delantero samario convenció a sus rivales de dejar las cosas tranquilas.

El jugador samario y capitán de la Selección Colombia, Falcao García, fue el encargado de orquestar en conjunto con los peruanos el pacto de no agresión en los minutos finales del partido entre las dos escuadras y que garantizó el paso al Mundial de los 'cafeteros' y la posibilidad del repechaje para los 'incas'. 

La historia fue de la siguiente manera: cuando el reloj marcaba los 86 minutos, al campo de juego fue enviado el habilidoso Yimmi Chará. Con él José Pékerman mandó un recado a Falcao: tenía que buscar la manera de hacer ver a los peruanos de que el empate era lo que a ambos les convenía en ese momento. 

Falcao, quien se encontraba en el suelo en el momento en que Chará se le acercó con la encomienda, rápidamente comenzó a conversar con sus rivales peruanos indicándoles que la derrota de Chile a manos de Brasil y que el gol de Venezuela a Paraguay era una situación que era provechosa para los dos. 

En pocas palabras, que conservaran el marcador 1-1, no se agredieran hasta el pitazo final del juez y que con eso al final todos estarían contentos. 

Algunos jugadores peruanos de inmediato copiaron la idea, les pareció bien. No había razón para ir al ataque, arriesgar y dar la oportunidad al contragolpe visitante y quedarse con la manos vacías. 

Sin embargo, primero había que convencer al capitán Paolo Guerrero. El atacante no entendía bien la situación y por varios minutos dudó si dar la orden a sus compañeros. 

No fue hasta un determinado momento en que se acercó al banquillo para conversar con el cuerpo técnico y que ellos confirmaran la seña que entregó Falcao. 

A su modo, Ricardo Gareca le lanzó desde el banquillo una mirada a Paolo. Era el 'ok' que le hacía falta. Ni corto ni perezoso, el goleador dio la orden de firmar la paz con Colombia. 

Así, en los tres últimos minutos de reposición no fue sino dejar que el reloj avanzara y el pacto se hizo efectivo. 

Un par de minutos después del final de las acciones, aún Paolo Guerrero se paseaba por la gramilla del estadio Nacional de Lima a la espra del resultado final de Paraguay, que con su derrota selló el pase de los 'incas' a la repesca mundialista. 

Lo único cierto es que la credibilidad y palabra de Falcao, que a los minutos de solicitar la paz salió del campo, fueron determinantes para lograr que las cosas avanzaran bien. 

Mejor negociador y más eficiente y rápido que los que se sentaron en La Habana. 

De otro lado, aunque algunos critiquen la situación como aparente falta al 'fair play', lo cierto es que todo fue producto de la suma de resultados y de una oportunidad que mayormente favorecía a ambos contendores. 

No fue nunca algo pactado desde antes del partido, sino el resultado lógico de las situaciones que se fueron presentando en los minutos finales de la competencia.

Cosas normales en el deporte y más en el fútbol. 

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