7:24 pm. Domingo 12 de Noviembre de 2017
Opinión
7:24 pm. Domingo 12 de Noviembre de 2017

Después de una etapa difícil, derivada de la negativa del Ministerio de otorgar la acreditación de alta calidad, la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad del Atlántico acaba de salir de su crisis como consecuencia de una decisión favorable del MEN.

Siete de sus programas recibieron la Acreditación de Alta Calidad, el máximo reconocimiento que existe para las carreras universitarias en el país. Mediante resoluciones del 7 de noviembre de 2017, firmadas por la Ministra Yaneth Yiha Tovar, se otorgó esa Acreditación a las Licenciaturas en Educación Física, Educación Especial, Humanidades, Idiomas Extranjeros, Educación Infantil, Matemáticas y Ciencias Sociales.

Esta decisión es la consecuencia de que el Rector y Representante Legal de la Universidad del Atlántico, Carlos Prasca Muñoz, solicitara revocar la Resolución #11752 del 9 de junio de 2017, que había puesto en entredicho todos los programas de la Facultad de Educación.

A través de un recurso de reposición, y del trabajo esforzado de los equipos de la Facultad (con el acompañamiento de sus profesores y estudiantes, y el apoyo de la dirección central de la institución), se logró hacer la tarea y cumplir con los requerimientos del Ministerio, para salir de la situación embarazosa en que se hallaba dicha Facultad.

Con esta medida no solo se beneficia la Universidad, sino sobre todo sus estudiantes, que egresarán de carreras reconocidas con la más alta calidad universitaria a nivel nacional. La medida también representa un espaldarazo para la labor de los profesores, quienes se pusieron la camiseta, al lado de los directivos de los programas.
La Acreditación de Alta Calidad es un reconocimiento indudable para una de las facultades más longevas y eficaces de la Uniatlántico, y constituye el norte que podría iluminar a otros equipos y facultades de la institución.

La Universidad del Atlántico cuenta con los mejores profesores que cualquier institución podría tener, ha desarrollado una infraestructura física importante y representa un patrimonio educativo de la mayor trascendencia para los habitantes de la Región Caribe Colombiana. Pero necesita ganar en más y mejor organización, y continuar mejorando sus procesos internos, para adquirir y mantener la excelencia académica.

Para adquirir y mantener la excelencia académica, que ahora se expresa en la Acreditación de Alta Calidad, es prioritario que sus estamentos comprendan que lo más importante para el desarrollo institucional no es la lucha rastrera por prebendas, puestos y plata, sino la batalla serena por mejorar la calidad académica.

La razón de ser primordial de la institución es la academia, y hacia la elevación de la calidad de esta tendríamos que apuntar siempre nuestras mejores armas. La superación de los problemas institucionales para elevar la calidad académica, no solo fortalece los propósitos misionales, sino que permite ofrecer a la comunidad regional un servicio con los mejores estándares de calidad reconocidos.

El logro de la Facultad de Ciencias de la Educación enaltece a sus estamentos, y es, también, un importante premio para toda la Universidad, tan necesitada de reconocimientos académicos como este. Tal premio para el trabajo bien hecho es la máxima aspiración institucional, y dibuja la mejor ruta para posicionar a la Universidad en el lugar en que debe estar.

¿Cuándo entenderemos que, más allá de la politiquería, el clientelismo y la violencia, lo que realmente conviene en la Uniatlántico es la revolución de las cosas bien hechas? ¿Cuándo comprenderemos que nuestra razón de ser es la academia, y no el pasquín, la calumnia, la papa o la guerra intestina por la plata, los puestos y los contratos?

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