10:55 am. Viernes 05 de Enero de 2018
Opinión
10:55 am. Viernes 05 de Enero de 2018

Tan desatinada luce la justicia colombiana que ni siquiera funcionarios de este organismo parecen concordar con decisiones jurídicas sobre delitos o hechos que merecen la atención. Tal el caso que involucra  a la reconocida empresaria del chance Enilce López Romero.

Su condición de salud deplorable mereció una decisión del Juez Sexto de Ejecución de Penas de Barranquilla para que la pena que purga por un delito de homicidio le sea cambiada del centro asistencial médico ESE Cari  a su casa al norte de la ciudad. Consideró el juez que las condiciones de salud de la empresaria es tan delicada que se recomienda llevarla a su residencia. Allí podrá recibir una atención mejor que la que se le brinda actualmente en el  ESE Cari donde no existen los elementos clínicos ni equipos especializados para controlar sus enfermedades.

Son razones humanitarias, contempladas en leyes y de la propia Constitución, pero que a juicio del Fiscal General de la República Néstor Humberto Martínez no parecen tener  validez alguna. El alto funcionario de la Fiscalía  se pronunció señalando que en el caso referente no se le debe dar la casa por cárcel a la empresaria porque para ello se requiere un dictamen de Medicina Legal. A tiempo pidió a la Procuraduría pronunciarse en similares términos para impedir que se lleve a cabo la determinación del juez de Barranquilla.

En el ESE Cari, la gerente Rocío Gamarra se lava las manos y manifiesta que  el centro asistencial presta la atención a la empresaria porque así lo ordena el Inpec. Sin embargo médicos especialistas del propio centro asistencial son conscientes en que allí no existen los medios para afrontar las exigencias clínicas que demanda la enfermedad de la citada señora. “No es a nosotros a quien se nos debe notificar la decisión del juez.  Nosotros la tenemos en reclusión porque así lo decidió el Inpec y es este organismo el que decide cuando ingresa o cuando sale”.

El abogado Diego Muñetón, defensor de la empresaria, sostiene que el dictamen médico está dado desde hace rato. Que no es uno sino varios los dictámenes de especialistas que desde mediados del año pasado recomendaron el traslado de la señora López Romero a su casa donde podrá recibir tratamiento mejor y más adecuado acorde con sus males.

El abogado Diego Muñetón sostiene que alrededor de la decisión del Juez Sexto de Ejecución de Penas de Barranquilla que ordenó la prisión domiciliaria de su clienta, "lo que hay es desinformación. Se está desconociendo la providencia que reconoce el derecho de sustitución a la prisión domiciliaria bajo el programa Home Care, o  Medicina en Casa. "Es desafortunada la apreciación del Fiscal General de la Nación porque también observo que no conoce la providencia y cuestionó que se tenga ahora el criterio de que es Medicina Legal la instancia que debe verificar el estado de salud de Enilce López” expresó el abogado a Zona Cero.

El Fiscal Martínez ofició al director de Medicina Legal  Carlos Eduardo Valdés quien según dijo,  visitó la casa de la empresaria y declaró que allí no existen las condiciones para ser tratada medicamente, aunque reconoció que desde hace once años “el estado de desnutrición progresiva de la señora López no ha mejorado. Y hasta tanto no se constate una mejoría no debe salir del ESE Cari”.  

Si en once años de seguimiento que se le ha hecho a la paciente su estado no ha mejorado, ¿habrá que esperar otros tantos en el mismo centro hospitalario para ver si mejora? ¿O habrá que esperar que fallezca para considerar que sí debió aplicarse  la sensibilidad humanitaria

Si bien creemos que las  leyes son para cumplirlas y que quien comete delito debe pagar en cárcel o sitio intramural, también es cierto que por razones humanitarias se pueden  adoptar medidas que permitan mejorar o alejar de inminente muerte a una persona. Un caso parecido se dio en días pasados en Perú con el ex presidente Fujimori quien fue indultado por el Presidente de la nación Pedro Pablo Kuczynski.

De otra parte nos parece que tanto el Fiscal Néstor Humberto Martínez como la Procuraduría han estado en un juego de indolencia porque ambos son conscientes de la grave enfermedad que padece la señora Enilce López. Además pone en tela de juicio la credibilidad y honestidad de los mismos médicos y especialistas que han recomendado el traslado la empresaria a su lugar de residencia.

Aunque el ente de control acepta que pacientes con las condiciones médicas de la señora López Romero pueden ser atendidos a través del programa Home Care, señala que esta modalidad no está prevista para personas privadas de la libertad, ni que tengan limitados algunos de sus derechos en razón de una condena penal.

Llama la atención sin duda, la severidad de las manifestaciones del Fiscal Néstor Humberto Martínez en este caso en particular, en tanto otros muchos casos que involucran a personajes de la política y alta esfera de la vida social, con delitos de tan o mayor envergadura no reciban las mismas determinaciones. O que muchos otros reconocidos delincuentes sean cobijados con casa por cárcel y que portando brazaletes del Inpec estén campantes por las calles cometiendo atracos y asesinatos mientras son dejados en libertad por no ser considerados “peligro para la sociedad”. En nuestro criterio este, el de la señora Enilce López,  es un evidente caso  de humanidad.

Comentarios