9:58 pm. Jueves 11 de Enero de 2018
Opinión
9:58 pm. Jueves 11 de Enero de 2018

La versión Junior 2018, hoy bajo la conducción de Alexis Mendoza, concita la atención de la afición barranquillera que confía y espera una respuesta alentadora que por lo menos signifique la octava estrella.

Así lo manifiestan los miles y miles de hinchas del cuadro rojiblanco que dicen estar agotados ya de tanta ilusión. “Solo queremos ver a un Junior campeón. No aceptamos más excusas ni pretextos. O somos campeones o seguimos siendo  el equipo  de burla de los cachacos” afirman hinchas como Pablo Solano y Juan Amilkar Sierra, quienes se describen como seguidores fieles del onceno “Tiburón

En cualquier esquina del mercado, del Paseo Bolívar, en sectores como Sao 93, a lo largo de la calle 82, en sectores populares del sur, del occidente y en cualquier punto donde convergen grupos de amigos, vecinos  y compañeros de trabajo, siempre concuerdan con tal sentencia: “queremos a un Junior campeón. Ya está bueno de tanta espera, queremos la octava estrella y punto”.

La última gran decepción con la eliminación de Copa Libertadores y de la Liga cuando todo apuntaba a la consecución por lo menos del título colombiano aún sigue fresca en la mente del hincha. Y aunque  con las promesas a cuatro vientos de los directivos de contratar por lo menos cinco grandes refuerzos, la expectativa sigue vigente, toda vez que hasta el momento solo el nuevo cuerpo técnico y la del zaguero peruano Alberto Rodríguez son las novedades del equipo para el 2018.

Octavio Henríquez, vecino del barrio Miramar y reconocido seguidor rojiblanco, dice estar a la expectativa esperando nuevos nombres para el plantel. “Todavía no he comprado ni mis hijos tampoco los abonos para este año. Primero queremos conocer nombres y que no todo sea promesas de los directivos a los que ya nos tienen acostumbrados”.

Sea lo que sea, lo cierto es que en Junior se esperan nuevos aires y buena mar. La presencia de Alexis Mendoza, se cree, garantiza un juego espectáculo y de resultados. En su versión primera hace dos años el técnico demostró que su filosofía no es la del fútbol timorato, sino aguerrido y ofensivo tal como gusta a la afición barranquillera.

Y aunque se cuenta con un importante grupo que bajo la dirección de Comesaña cosechó triunfos interesantes y moldeó un esquema de juego vistoso, se estima que a todo ese virtuosismo personal se le sumará la agresividad para ser del Junior un equipo más frontal, mas de ataque y de mucho más equilibrio defensivo. Es característica de Alexis Mendoza y así confía el público sea este Junior modelo 2018. Su propio estilo profesor Mendoza tiene que estar acompañado de verdaderas figuras del fútbol.

La exigencia sigue vigente. Conseguido ya el refuerzo de la zaga central con el peruano Alberto Rodríguez, hay que seguir procurando el volante 10 que se constituya en líder del grupo y de los dos delanteros goleadores que se necesitan con urgencia. Alexis así mismo lo ha señalado y así espera la afición se cumpla lo prometido por los directivos.

A pocos días de comenzar el campeonato aún se mantiene la expectativa. “Primero fue con el colombiano Miguel Borja, luego con Jeferson Duque, siguió Lucas Barrios y nada de nada. Todo se derrumbó, como dice la canción”. Pero nos traen a Luis Carlos Ruiz y seguramente en pocas horas dirán los directivos “no hay más y con esto que tenemos nos vamos”. Por favor profesor Alexis Mendoza, siga insistiendo, no se conforme, todavía falta un goleador y un verdadero volante Diez-Diez. ¿Acaso sería demasiado pretencioso intentar con un Paolo Guerrero y un Giovany Moreno? ¡Averiguelo Vargas!

¿Queremos tener un equipo grande de verdad? Metámosle dinero. Con billete enorme podremos lograrlo; de lo contrario seguiremos siendo el equipo ocho o diez de Colombia y clubes como Nacional, Millos, Santa Fe, Cali y América seguirán distanciándonos en títulos y conquistas. 

Así fue considerado por el grueso de ex jugadores, periodistas, dirigentes y aficionados convocados en el evento triste de despedida del amigo Carlos Ricardo, que si bien llegaban con el pensamiento puesto en darle el ultimo adiós, no podían ser extraños ni marginarse del momento actual del equipo rojiblanco, del que precisamente Carlos Ricardo fue uno de sus más apasionados hinchas.

Comentarios