7:43 am. Viernes 30 de Noviembre de 2018
Opinión
7:43 am. Viernes 30 de Noviembre de 2018

Fue un triunfo contundente, no tanto por el marcado que fue apretado, por la mínima diferencia, aunque en el global el marcador nos muestre una ventaja de 3 por 0. No fue solo por el marcador, que se defendió a muerte, sino precisamente por esa lucha de principio a fin que dio el equipo anoche frente al Santa Fe.

Fue una victoria conseguida sobre todas las contingencias presentadas al máximo por la severidad de un juez que pareciera querer mostrarse contundentemente. Por lo menos así lo pareció en las decisiones con tarjetas amarillas por doquier y con cuatro expulsiones, la primera a Teófilo Gutiérrez, quizá como si estuviera cobrándose alguna cuenta pendiente del jugador cuando estuvo en el fútbol argentino.

Sin duda que lo que más agradó al público fue la verraquera impuesta por Junior que con un juego más armonioso supo mantener la diferencia estando con uno y hasta dos jugadores menos desde el inicio del segundo período. Frente al Santa Fé, el equipo Junior dio una verdadera muestra futbolística y amor propio por llegar lejos en este torneo internacional. Esta vez no hubo desconcentración; por el contrario, hubo atención medida en cada situación de riesgo. El arquero Chunga tras superar algún momento de nerviosismo, se apropió de su área y sorteo cualquier peligro. Igual el cuarteto posterior estuvo firme y mostró fuerza y decisión, especialmente con Rafael Pérez quien sin duda es prenda de garantía.

El mediocampo igual mantuvo equilibrio y vigilancia estricta para impedir avances claros de los capitalinos. Y en ese orden de ideas,  nada que negar a los atacantes que desdibujaron siempre a los rivales; lástima enorme la expulsión de Teófilo empañando un poco su actuación destacada hasta el momento de su salida.

La clasificación a la gran final Suramericana, constituye un gran aliciente para el cuadro rojiblanco y aunque el rival brasilero Paranaense no será rival fácil, por la característica del nuestro, luce accesible como para pensar en que se puede lograr la conquista.

Igual la victoria  sobre lo cardenales, es motivo de nuevos bríos para afrontar la gran final de la Liga frente al Medellín, muy a pesar del supuesto desgaste físico del elenco “Tiburón”. La cita del domingo en el Estadio Roberto Meléndez se espera igual de impetuosa como lo fue esta vez ante los santafereños. Así lo espera esa hinchada de más de 30 mil personas que anoche engalanaron el escenario.
 

La ilusión está viva, ahora más que nunca. Con la aspiración no de una sino de dos conquistas: Liga y Copa Suramericana. La siguiente cita será este domingo de no haber cambios en la fechas tal como solicitó Junior aunque frente a la negativa del Medellín y la propia Dimayor que, como lo dijo Comesaña y lo sabe todo el mundo, no respalda la participación del fútbol colombiano a nivel internacional sino que prefiere amoldarse a sus propios y mezquinos intereses.

Lo que queda claro es que, con la demostración dada frente al Santa Fe y por el fútbol bien jugado que presenta, Junior está para grandes cosas. Dios quiera la ilusión siga latente entre el público caribeño y que al final del camino podamos cantar victoria.  Por lo pronto, así como se mostró el equipo ante Santa Fe, así es que quiere verlo siempre la afición.

 

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