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Judith Brassard y Felipe Rojas vivieron más de 10 años juntos en Santa Marta.Ar
11:00 pm. Domingo 05 de Marzo de 2017
Desempolvan pistas sobre homicidio de reconocido ortodoncista en Santa Marta
11:00 pm. Domingo 05 de Marzo de 2017
El asesinato ocurrido en 2006 retumbó en la sociedad samaria. Felipe Rojas Gnecco estaba casado con una canadiense, culpada de ser la autora intelectual del homicidio.

El programa Séptimo Día de Canal Caracol desempolvó el sonado caso del homicidio del ortodoncista Felipe Rojas Gnecco, ocurrido el 4 de diciembre de 2006, episodio por el que fue condenada su exesposa, la canadiense Judith Brassard, a quien se le conoció en ese momento como ‘la Viuda Negra’.

Brassard, quien contrajo matrimonio en Canadá con Rojas en el año 94, se incorporó rápidamente a la sociedad samaria. En sus años de juventud acompañó con su prodigiosa voz a la cantante de su mismo país Celine Dion.

Una vez se establecieron en Santa Marta, Brassard fue profesora de técnicas vocales y música clásica. Dictó clases en el colegio Billingue de Santa Marta y enseñó música a Alejandro Palacio, cuando este apenas era una joven promesa musical.

Judith Brassard y Felipe Rojas vivieron más de 10 años juntos en Santa Marta.

Según describió el programa televisado a nivel nacional, en la que hablaron los papás de la canadiense Judith Brassard y el hermano de la víctima, así como la propia Judith, la pareja en un principio parecía ser perfecta. Felipe y Judith tuvieron dos hijos, Mariana y Felipe.

Sin embargo, con el paso de los años, la situación comenzó a complicarse. En un principio Judith Brassard se fue un tiempo debido a la inseguridad en Colombia, pero la relación de la pareja comenzó a resquebrajarse, al punto de que en el año 2006, Judith Brassard viajó a Canadá y Felipe permaneció en Santa Marta. Parecía el matrimonio de dos extraños.

Aunque intentaron unirse en una nueva ocasión, las cosas ya no se dieron y finalmente Judith Brassard, en uno de sus viajes a Canadá, decidió quedarse allá con sus hijos y buscó a una abogada para pedir el divorcio.  

Los errores de Judith

Durante el programa, Judith Brassard reconoce haber cometido dos errores de los que se arrepintió durante el proceso de divorcio.

El primero de ellos fue que falsificó la firma de Felipe, para retirar una millonaria suma de dinero, aproximadamente 119 mil dólares que tenían consignados en una cuenta de ahorros en Miami. El segundo fue que utilizó a Catherine Pitre, empleada que tenían en la casa de Santa Marta, para que abriera la caja fuerte y sacara unas joyas que luego le entregó a una persona que se las llevó a Judith, quien se encontraba en Canadá.

En ese contexto fue que se gestó un plan macabro –según relató Séptimo Día- que se materializó el 4 de diciembre de 2006, cuando Felipe Rojas Gnecco salía de su consultorio en el centro médico Perla del Caribe. Allí fue abordado por dos sicarios que acabaron con su vida de tres disparos.

Después de que se produjo el crimen, Judith volvió con sus dos hijos, participó de las honras fúnebres y permaneció por lo menos un año viviendo en la casa de sus suegros. Sobre esta época, el hermano de Felipe Rojas dijo que le pareció extraño que desde un primer momento, Judith se preocupó por los papeleos para la reclamación de un seguro de vida.

Meses después del homicidio, la Fiscalía dio resultados y logró capturar no solo a las dos personas que participaron en el homicidio, Wilson Jiménez y Gabriel Polo, el presunto sicario y el conductor de la moto, sino que también fue capturado un exparamilitar conocido como John Osorio, quien resultó ser la pareja de Catherine Pitre, la empleada a quien Judith le había pedido sacar las joyas tiempo atrás. Allí la brújula apuntó a la presunta responsabilidad de la canadiense.

Brassard fue capturada el 27 de agosto de 2008, justo cuando dictaba clases en el prestigioso colegio Billingüe de Santa Marta. “Allí me dijeron que estaba sindicada del homicidio de mi esposo. Yo miré al muchacho y le dije ¿qué? Y él tuvo que repetirme lo que decía para entender”, recordó Brassard.

“Antes de que me capturaran yo estuve en Canadá. Yo llegué el 7 de agosto de 2008 y me capturaron el 28 de agosto. Si todos los sindicados estaban en la cárcel, y supuestamente ellos eran mis cómplices, yo me hubiera quedado en Canadá”, dijo Brassard en su defensa al programa Séptimo Día.

Como la investigación comenzó después de la muerte de Felipe, la Fiscalía no cuenta con interceptaciones telefónicas. Solamente cuentan con los registros de las llamadas de la canadiense al teléfono de la empleada, Catherine Pitre. Según los investigadores, ella era el puente para hablar con su pareja, el exparamilitar que aparentemente orquestó el crimen.

“Yo llamé a Catherine dos veces. Una fue el 28 de octubre (de 2006) para decirle que me mandara mis prendas, esto fue un error fatal, porque yo le di el número de la caja fuerte. La Fiscalía dice que yo lo que le dije fue que abriera la caja fuerte para que tomara de ahí la plata para el homicidio de mi esposo”, agregó.

La segunda llamada fue en una ocasión que simplemente le avisó que viajarían a Colombia.

Judith aceptó que vio una vez a la pareja de la empleada, pero que esto fue porque los hijos querían visitar la casa de la Catherine Pitre porque esta tenía un alquiler de videojuegos. Según la canadiense, ese día lo vio por única vez y solo cruzaron un saludo.

¿Vuelco en la investigación?

El programa de Séptimo Día deja en claro que, si bien la mujer fue condenada por este hecho, existen algunas irregularidades, pues las personas vinculadas en el homicidio se retractaron en nuevos testimonios que no fueron tenidos en cuenta.

Incluso, en el programa, el sicario que accionó el arma y le quitó la vida a Felipe, Wilson Jiménez, quien está preso en una cárcel de Valledupar, aseguró que efectivamente recibió presiones para enlodar a Judith Brassard, esposa de la víctima.

“Las personas que lo querían muerto están libres. Y así como yo estoy pagando, también debe haber algunas personas que deben pagar y no lo están haciendo”, dijo el sicario.

Entretanto, en Canadá, un equipo de abogados trabaja incansablemente por lograr darle un vuelco a la investigación y que se revalúe la responsabilidad de Judith Brassard en el crimen. Hasta el momento, han logrado que la unidad de Falsos Testigos tenga en cuenta el proceso, para lo que se abrió un nuevo expediente. 

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