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El Papa Francisco, durante la homilía en los muelles de Contecar.
5:00 pm. Domingo 10 de Septiembre de 2017
Papa Francisco clamó por la verdad y reparación de las víctimas
5:00 pm. Domingo 10 de Septiembre de 2017
Derechos humanos, la justicia y la no venganza, tema de su homilía en Contecar.

El Papa Francisco pidió este domingo desde Cartagena en la última eucaristía que realizó en Colombia que se “dé posibilidad a las víctimas de conocer la verdad, el daño sea convenientemente reparado y haya acciones claras para evitar que se repitan esos crímenes” .

“Las heridas hondas de la historia precisan necesariamente de instancias donde se haga justicia”, indicó ante unas 500 mil personas que asistieron al Terminal de Contenedores de Contecar, especialmente dispuesto para la misa.

El Santo Padre dijo que a lo largo de su visita al país escuchó testimonios de muchas personas sobre el daño que recibieron. “Heridas terribles que pude contemplar en sus propios cuerpos; pérdidas irreparables que todavía se siguen llorando, sin embargo han salido, han dado el primer paso en un camino distinto a los ya recorridos”, dijo.

Para el Papa, Colombia hace décadas busca “a tientas” la paz, pero esto no ha sido suficiente solo con las partes involucradas. “Hemos aprendido que estos caminos de pacificación, de primacía  de la razón sobre la venganza, de delicada armonía entre la política y el derecho, no pueden obviar los procesos de la gente”, añadió el primer Papa latinoamericano.

Llamó la atención sobre que no basta con normas o arreglos entre grupos políticos o económicos. “Jesús encuentra la solución al daño realizado en el encuentro personal entre las partes”, sostuvo.

Dijo que es necesario un cambio. “A nosotros se nos exige generar “desde abajo” un cambio cultural: a la cultura de la muerte, de la violencia, respondemos con la cultura de la vida, del encuentro cultural”, expresó.

El Papa Francisco saluda a la multitud a la llegada a Contecar.

El Sumo Pontífice volvió a retomar palabras del escritor colombiano Gabriel García Márquez, en un mensaje de paz en 1998, para referirse al cambio que se tiene que generar. “Este desastre cultural no se remedia ni con plomo ni con plata, sino con una educación para la paz, construida con amor sobre los escombros de un país enardecido donde nos levantamos temprano para seguirnos matándonos los unos a los otros... una legítima revolución de paz que canalice hacia la vida la inmensa energía creadora que durante casi dos siglos hemos usado para destruirnos y que reivindique y enaltezca el predominio de la imaginación”.

El Papa Francisco escogió Cartagena, por su tenacidad, por ser sede desde hace 32 años de los Derechos Humanos ha sido una ciudad, por eso fue hasta el Santuario de San Pedro Claver.

Y el mensaje fue contundente: “No hay nadie lo suficientemente perdido que no merezca nuestra solicitud, nuestra cercanía y nuestro perdón. Desde esta perspectiva, se entiende entonces que una falta, un pecado cometido por uno, nos interpele a todos pero involucra, en primer lugar, a la víctima del pecado del hermano; ese está llamado a tomar la iniciativa para que quien lo dañó no se pierda”.

El Papa finalmente llamó la atención sobre las personas que se resisten a cambiar y persisten en su mal. Volvió a hacer un llamado, como lo hizo en la Jornada mundial de la paz, para quienes viven despreciando las leyes morales, devastan  los recursos naturales y contaminan.También con quienes trafican, especulan con el dinero, por los sistemas económicos que llevan a la pobreza a la gente, en la prostitución de miles de jóvenes, por las víctimas inocentes de la trata de persona y por aquello que atente contra el hombre.

Hizo un llamado a los colombianos a asumir el compromiso con la historia en la defensa de los derechos humanos.

“Recemos juntos; que nuestra oración sea sinfónica, con matices personales, distintas acentuaciones, pero que alce de modo conjunto un mismo clamor. Estoy seguro de que hoy rezamos juntos por el rescate de aquellos que estuvieron errados y no por su destrucción, por la justicia y no la venganza, por la reparación en la verdad y no el olvido. Rezamos para cumplir con el lema de esta visita: “¡Demos el primer paso!”, y que este primer paso sea en una dirección común”, concluyó Francisco.

Miles de asistentes a la homilía.

Para este acto, la Virgen de La Popa bajó del cerro para acompañar al Papa en Contecar. La figura de la madre de Cristo fue colocada a un costado de la nave central donde se ofició la eucaristía.

Pocas veces la Virgen de La Popa baja del cerro donde reposa desde tiempos inmemoriales, pero está vez lo hizo para participar de una ocasión especial: para recibir la bendición del Papa.

"Como cartageneros nos sentimos representados al ver a nuestra virgencita alli con su manto azul y es una bendición tenerla justo al lado del Santo Padre", dijo Judith Herrera, devota de la virgen.

La figura fue bajada desde el cerro el pasado jueves y ataviada con sus mejores galas para recibir esta bendición. "Nuestra virgen es pequeña y humilde pero muy milagrosa", comentó Jesús Martelo, voluntario del evento.

La pequeña imagen representa a Nuestra Señora de la Candelaria que es celebrada durante el mes de febrero en el Caribe colombiano.

La música merengue y tropical se hizo sentir previo a la misa del Papa en Contecar.

Muchos asistentes se pusieron a bailar al ritmo del grupo Alfareros previo a la eucaristía.

Ellos tocaron ritmos como el merengue y subieron el tono musical de la tarde interpretando la canción de Joe 'A mi Dios todo le debo' que fue coreada por los más de 280 mil asistentes a la ceremonia.

 

 

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